Judith 的个人资料Princesa Asimoviana照片日志列表更多 ![]() | 帮助 |
|
9月28日 "Las 3 leyes de Asimov en la realidad""En ciencia ficción, las tres leyes de la robótica son un conjunto de normas escritas por Isaac Asimov, que desde 2007 son la misión de proyecto PHRIENDS (Physical Human-Robot Interaction: DepENDability and Safety). Un proyecto real financiado hasta el momento con €2,16 millones por la Union Europea para forzar a los robots creados a cumplir las 3 leyes de la robótica:
Este proyecto tiene por objeto el desarrollo de robots que puedan coexistir y cooperar con las personas, lo que permite una interacción física humano-robot que sea fiable y segura: en una palabra, para hacer a los robots y los seres humanos PHRIENDS. Esto implica nuevos desafíos para el diseño de todos los componentes del robot, incluida la mecánica, control, planificación de los algoritmos y los sistemas de supervisión. Estos ambiciosos objetivos se lograrán a través de la presencia en el consorcio de tres grupos académicos, dos laboratorios de investigación, y un socio industrial que tienen competencia específica en materia de interacción robot-humano y un importante historial de colaboración en el campo. Los robots son una realidad hoy y esperemos que los resultados de este proyecto que termina en septiembre del 2009, eviten escenarios como los que se mostraron en El Segundo Renacimiento (The Second Renaissance) de Animatrix en un futuro hipotético". http://www.fayerwayer.com/2008/09/las-3-leyes-de-asimov-en-la-realidad/all-comments/ Yujuuuu y a ver cuando nos enteramos de que existe alguien como Susan Calvin 8月31日 Hola de nuevoWoooow pues tenía tiempísimo que no actualizaba el space jaja desde el año pasado y creo que ya va siendo hora.
Bueno pues les comento que el viernes pasado me entregaron mi título
Por último solo les cuento que estoy muy contenta porque ya tengo perrito jeje, está hermoso y la verdad me moría por tener una mascota, se llama Tango (creo que ese va a ser su nombre) y es un Husky Siberiano precioso, aunque todavía no sé qué voy hacer cuando esté grande, pero bueno, mientras estoy disfrutando mucho su etapa de cachorrito.
Ahora no tengo fotos, pero prometo subirlas en cuanto las tenga. Besos a todos.
12月28日 ¡Feliz Año Nuevo!
Pues sí, el 2007 se nos fue como chorro de agua, bueno al menos a mí sí y fue un año muy importante ya que por fin logré terminar esa bendita tesis que me traía como loca pero que finalmente me dio una gran satisfacción, al ser ésta el último paso para la culminación de una de las etapas más imporantes de mi vida, la etapa universitaria. Para ser sincera y se lo he dicho a varios de mis amigos, a pesar de que estoy muy contenta de haber terminado la escuela, aún no me cae el veinte de que ya no hay más escuela, ni tareas, ni maestros, de verdad que me ha costado algo de trabajo hacerme a la idea, pero bueno, me imagino que por esto pasamos todos. gualmente en este año experimenté por primera vez ese sentimiento de nostalgia que surge cuando nos damos cuenta de cómo pasa el tiempo, juro que en ese aspecto jamás había sentido algo parecido, en fin por todo esto y otras cosas, este año fue muy importante. Por lo mismo quiero agradecer a todas esas personas que estuvieron a lo largo de este año conmigo brindándome su apoyo y amistad, a esas personitas que tuvieron un consejo para mí cuando más lo necesité, a las que a lo mejor no aprobaron algunas de mis decisiones pero que igualmente siguieron a mi lado demostrándome su apoyo y a todas aquellas personas con las que he compartido momentos muy gratos y divertidos y a las cuales les tengo tanta confianza como si fueran realmente parte de mi familia y con las que puedo ser yo misma, Mami, Vick y familia, Osi, Profe Pala, Octubre 5, Chris, familia, etc. etc. a todos ustedes GRACIAS por todo el cariño que me han demostrado. Así mismo les deseo a todos ustedes y a aquellas personas que por X o Y motivos no he visto en mucho tiempo, pero que siempre llevo conmigo en el pensamiento y en el corazón un MUY FELIZ AÑO 2008, MIS MEJORES DESEOS DESDE ESTE RINCONCITO DE MÉXICO. LOS QUIERO. 12月13日 Recordando viejos tiemposHace unos días de repente me entró la nostalgia, estuve recordando aquellos tiempos de secundaria y preparatoria, me puse a buscar como loquita algunas fotos que tenía muy bien guardadas y estuve recordando un buen rato.
Cómo pasa el tiempo tan rápido, lo peor es que ni siquiera nos damos cuenta, de repente volteamos atras y vemos tantos momentos perdidos en algún lugar del tiempo, no sé, ahora pienso que si alguien me pudiera conceder un deseo, desearía vover aunque sea un solo día a aquellos tiempos de secundaria, trataría de disfrutar de todos y cada uno de los compañeros y amigos que coincidieron conmigo, en fin, el resultado de la nostalgia
11月11日 <<<EPIK HIGH>>>Bien, pues de todo lo que ronda en mi loca cabecita y hablando de música, esta vez le toca el turno a Epik High
He de confesarles que obviamente no comprendo la mayoría de sus canciones (solo los coros que generalmente están en inglés Eso sí ya estoy pensando buscar algún cursillo de coreano en línea porque eso de no poder cantar las canciones como uno quisiera sí que enfada un poco jeje... No olvido la cara de mi ma cuando le dije que quería aprender coreano jaja, en fin al menos lo intentaré
A continuación unos videitos
Esta canción se llama "Paris", fue la primera que escuché de ellos y desde un principio me fascinó.
"Fan", un video muy bien logrado (en mi opinion) donde se muestra a una fan obsesionada que secuestra a su estrella favorita...
"Love, Love, Love"
Y el pilón
10月20日 Entrevista realizada a I. Asimov en 1988Checando algunos de mis mails resagados encontre en uno de los resúmenes que me llegan del Grupoasimov, una entrevista hecha a Isaac Asimov, la cual me pareció bastante amena e interesante y ya que prácticamente dedico este espacio al Gran Doctor, me permito ponerla aquí.
La traducción no es muy exacta que digamos pero algo se entiende, la página original en donde aparece es: http://www.slawcio.com/entrev.html
Entrevista realizada por el aficionado a la ciencia ficción Slawek
Wojtowicz a Isaac Asimov en 1988. Slawek Wojtowicz: Si usted le pregunta, en Polonia a cualquier aficionado a la ciencia ficción "¿quién es Isaac Asimov"? le contestarán sin ninguna vacilación - "uno de los escritores más grandes de ciencia ficción del Mundo". Usted podría sorprenderse de descubrir que usted es tan famoso en un país que dónde sólo un pequeño fragmento de sus trabajos se ha traducido en el idioma nativo y que la mayoría de las personas no puede leer inglés. Pero una persona corriente no podría decir mucho sobre Isaac Asimov como persona. ¿Qué podría decir usted sobre su vida? Isaac Asimov: Bien, yo nací en el Unión Soviética en 1920, vine a los Estados Unidos con mi familia en 1923 y viví en Nueva York. Conseguí mi doctorado en la Universidad de Columbia en 1948. Estoy casado y tengo dos niños de mi primer matrimonio. Empecé leyendo ciencia ficción cuando tenía nueve años. Vendí mi primera historia cuando cumplí dieciocho y mi primer libro cuando tenía treinta años. Desde entonces he publicado 394 libros. Tengo veinticinco libros en prensa. Algunos son de misterio, otros infantiles, otros tratan de ciencia, literatura, mitología - yo puedo escribir sobre todo. SW: ¿Puede decirnos cómo distribuye las horas de un día? IA: Esta mañana hice mi columna semanal sobre ciencia para "Los Angeles Times" .Estoy trabajando en una novela - finalizada la primera. Pronto será hora de escribir mi ensayo mensual para "Fantasía y Ciencia Ficción". estoy escribiendo una gran "Historia de la Ciencia" y yo la desarrollo desde 1945, solo son cuarenta, pero han sido cuarenta años muy duros... Parece que yo tengo mucho trabajo. SW: ¿Tiene usted tiempo para otras cosas además de escribir? IA: Todos que yo hago es escribir. Yo no hago nada más, excepto comer, dormir y hablar con mi esposa. SW: ¿Es un secreto en qué está usted trabajando ahora? IA: La novela se llama "Némesis". no es una parte de ninguna otra serie - no es tiene que ver con "Fundación" ni con novelas de robot. Es algo completamente distinto. SW: ¿Cuáles son sus planes para el futuro? ¿Qué temas va usted para explorar? IA: Yo no tengo ningún plan específico. Yo apenas cumplo la entrega de las novelas. A menudo los editores me piden que haga algo y yo sé lo que yo haré luego. SW: ¿Ha escrito usted alguna vez algún guión para películas de ciencia ficción? IA: No, yo no tengo talento por eso y no quiero mezclarme con Hollywood. Si van a hacer algo de mío, tendrán que encontrar a alguien más, para escribir el guión. SW: ¿Ha oído hablar usted de algún proyecto para llevar "Fundación" al cine? IA: ¡Oh!, a cada rato alguien habla sobre hacerlo, pero hasta ahora nadie ha conseguido reunir bastante dinero. SW: ¿Le gustan las tapas de sus libros? ¿Tiene usted alguna influencia en su diseño? IA: No, yo no tengo ninguna influencia en eso. Los editores se ocupan completamente de estos temas. Ellos nunca me preguntan, y yo nunca ofrezco ningún consejo, porque mi talento artístico es nulo. SW: ¿Tiene usted algún pintor de ciencia ficción favorito? IA: Bien, varios pintores que me gustan muchísimo. Para simplemente nombrar unos: Michael Whelan y Boris Vallejo, están entre mis favoritos. A mi me causan muy buena impresión, pero eso necesariamente no significa nada - yo no sé que yo tengo ningún gusto artístico. SW: ¿Ha intentado usted alguna vez pintar algo? IA: No, yo no puedo dibujar una línea recta ni siquiera con un regla. SW: ¿Qué piensa usted sobre las tendencias actuales en ciencia ficción? IA: Bien, para decirle la verdad, yo me planteé hace años una línea simple y nunca me he separado de ella. En otras palabras, las novelas que yo escribí a los diecinueve años se parecen muchísimo a las escritas a las que escribo a los cincuenta y cinco - ellas tienden a ser un poco viejo estilo. Afortunadamente los lectores las siguen leyendo... SW: ¿Le gusta la Fantasía? ¿Historias de Tolkien? IA: Me gusta el propio Tolkien - yo lo he leído cinco veces. Honestamente, no leo mucho estos días,. Cuando uno escribe tanto como yo hago, no tiene bastante tiempo para leer. Extrañamente, cuando yo leo, yo tiendo a buscar asesinatos de misterio, misterios al viejo estilo.. Yo soy una persona con gustos pasados de moda... SW: ¿Qué opina sobre las tiras de las historietas? ¿Estaría de acuerdo, con la opinión que también son arte? IA: Sí. A un que , yo no tengo nada que ver con él, pero si alguien quisiera convertir una de mis historias en una tira cómica, yo sólo preguntaría si es uno bueno. SW: ¿Qué tipo ciencia ficción le gusta mas? IA: La que mas me gusta es la ciencia-ficción antigua. Yo lo encuentro difícil entender la experimentación estilística moderna, para que, Yo busco historias simples parecidas a las que yo escribo. SW: La mayoría de los lectores también está buscando este tipo de escritura... IA: Yo me alegro, porque ellos pueden encontrarla en mis historias, y yo podré ganarse la vida. SW: ¿Tiene usted algún escritor de ciencia ficción favorito? IA: Mi favorito es Arturo Clark. Me gusta también Fred Pohl o Larry Niven, y otros que saben sobre ciencia. También me gusta Harlan Ellison, aunque sus historias son muy emocionales. Pero no me considero juez de la buena ciencia-ficción buena - ni siquiera de la mía. SW: ¿Qué opina sobre escritores de la corriente mayoritaria? IA: Yo no leo mucho a estos escritores. Yo leo principalmente no- ficción: nuevos libros de ciencia, matemáticas, cosas que me gustan. La mayoría del material que yo escribo, salvo mis novelas, es no- ficción. Yo tengo que mantenerme al ritmo de los adelantos de la ciencia. Y esa es la mayoría de mi lectura. SW: ¿Tiene usted alguna visión de lo que el futuro tiene reservado a la Humanidad? IA: Yo tengo varios - alguno malo, alguno bueno, dependiendo de lo que nosotros hagamos. Yo puedo ver un mundo informatizado, con robots que hacen la mayoría del trabajo duro o un Espacio con personas pasando fuera a la órbita, sobre la Tierra y alcanzando los asteroides. Pero también puedo ver un mundo contaminado en el que se ha perdido calidad de vida y, uno en que hay una guerra nuclear y nosotros nos destruimos. No hay nada que deba sucede, todo depende de lo que nosotros decidimos hacer. Naturalmente me gustaría ver continuar y mejorar la Civilización. Yo pienso que podemos hacer lo que queramos. Pero todavía, las personas tienden a hacer cosas que dañan a la Humanidad. SW: ¿Cuándo yo escribí en mi carta que es fantástico vivir en un mundo adelantado cincuenta años a tiempo (comparando Europa Oriental y los Estados Unidos) usted discrepó... Por qué? IA: Bien, usted siempre puede alcanzar la tecnología. Hace cien años Japón puso su espíritu en ello y se puso al nivel de Europa Occidental. Cuando hay un modelo para seguir es fácil. Sin embargo, adelantar como nosotros hacemos, también significa que nosotros contaminamos el ambiente, probablemente más de cualquier otra nación y nosotros usamos más pródigamente los recursos. Estas cosas no son particularmente admirables. No todos avance es un adelanto. SW: ¿Quién cree que usted será el próximo presidente de los Estados Unidos? ¿Será esto bueno o malo para los Estados Unidos? IA: Oh, que yo no lo puedo decir. Yo sé quién yo estoy votando para... - estoy votando por Dukakis. Yo voto siempre Demócrata. A veces gano, a veces no. Yo seguiré votando Demócrata. SW: ¿Si usted fuera escoger un lugar y tiempo para vivir en, cuándo y dónde escogería? ¿Y por qué? IA: Yo querría volver aquí. Yo estoy acostumbrado a este mundo. Yo me encuentro bien en él, y tiene algunas cosas a las que no quiero renunciar - me gusta la medicina moderna. Sin ella yo ahora estaría muerto. Mi angina era muy mala y yo no pensé en que viviría mucho. Yo me he operado, y ahora yo me siento bien... yo tuve que extraer la mitad de mi tiroides hace dieciséis años, porque era cancerosa. Si no yo probablemente estaría ahora muerto. Esto es por qué yo no escogería un mundo mas sencillo, sin antibióticos, sin cirugía moderna, anestésicos, etc... En esa vida más simple, en el pasado también hay esclavos. ¿Quién sabe? Yo podría haber sido un esclavo. Así que me quedo con este mundo, con todos sus defectos. SW: ¿Cuál piensa usted que es la barrera más difícil para alcanzar los viajes interestelares? IA: La más insuperable es el límite de la velocidad de la luz. Si nosotros no podemos ir más rápidos que la velocidad de luz, nosotros no podremos alcanzar las estrellas más cercanas en nuestra vida. En casos de velocidades cercanas a la velocidad de la luz puede parecerles a las personas que están viajando, que ellos pueden alcanzar una galaxia distante. Pero aquí, en Tierra, pasarán millones de años - ellos nunca podrán regresar a su propio mundo. Y yo temo que no haya ninguna manera de superar... SW: Los personajes de sus novelas viajan más rápidamente que la luz... IA: ¡Eso es verdad! Pero eso es una novela. Usted nunca debe confundir sus sueños con la realidad. Es fácil soñar, es divertido soñar. Pero si usted realmente piensa que la realidad tiene que encajar con sus sueños, entonces yo tengo miedo que usted no es lo bastante sensato.... yo soy sensato. Yo sé lo que es real y lo que es un sueño. SW: Nuestra percepción y conocimiento sobre este mundo están basados en la teoría de la Relatividad de Einstein, pero éstos pueden reemplazarse en el futuro, como paso con las teorías de Newton ... IA: Yo sé, y en mis libros yo tengo siempre cuidado de señalar que hay cosas que nosotros no sabemos, pero la teoría de la Relatividad de Einstein pertenece a este Universo. Quizás usted puede salir de este Universo. Quizás hay leyes más profundas que nosotros no entendemos todavía. Quizás... digo, porque yo soy un buen escritor de ciencia-ficción y yo no escribo simplemente las cosas sin intentar justificarlas. Pero yo realmente, yo no lo creo. SW: ¿Es verdad que no le gusta viajar? IA: !Si, yo no hago viajo! yo nunca tomo aviones y no me gusta estar lejos de casa mucho tiempo. Eso simplifica mi vida, yo devuelvo todas las invitaciones para viajar largas distancias, yo, a menudo, no viajo ni distancias cortas. Yo me quedo aquí, con mi máquina de escribir, mis libros y mi vida tranquila. Y a mi gusta. SW: ¿Usted no querría asistir a nuestra Convención Nacional, Polcon, que se celebrara el próximo diciembre en Gdansk? IA: Lo siento, yo casi nunca asisto. Yo no voy a Nueva Orleans. Creo que el próximo año se celebra en Boston. Puede que vaya a Boston. SW: ¿Si nosotros organizásemos el Worldcon en Gdansk, asistiría usted? IA: No, temo que no. La única manera en que yo podría ir sería en barco, y sólo si yo tuviera un tiempo libre. Pero no es muy probable... Lo siento mucho. Me gustaría conocer Gdansk, la ciudad donde empezó la Segunda Guerra Mundial, y ahora vuelve a ser una ciudad muy viva. Pero yo pienso que no tendré oportunidad. SW: ¿Sabe usted algo del Fandom polaco? IA: No, nada. Usted es todo mi conocimiento de él. SW: Usted podría estar familiarizado con la historia de Polonia... IA: ¡Oh, sí! Yo ,en términos generales, sé la historia del mundo. ¡Sí! Primera partición en 1772, después se divide 1793, y una tercera partición en 1795, el Gran Ducado de Varsovia bajo Napoleón , se sublevan en 1863 contra la Rusia... yo se algo. SW: ¿Qué sabe sobre nuestra historia antes de las particiones? IA: ¡Si! Yo conozco el matrimonio de Jadwiga y Jagiello y Polonia, que es un país grande a ese tiempo y Jan Sobieski que salvó Viena en 1683... SW: ¿Hablando sobre historia - cree usted en la teoría del "la Rueda de la Historia" - en otras palabras que las personas tienden a repetir sus errores una y otra vez? IA: Desgraciadamente sucede. Muchas personas de respetables no aprende del pasado. Se enfrentan en guerras civiles, y siempre piden ayuda del exterior. Las fuerzas externas los ayudan y se quedan el país. Pasa una y otra vez. Y nunca aprenden la lección. SW: ¿Piensa usted que la especie humana cambiará radicalmente el curso de evolución? IA: Bien, desgraciadamente eso es casi imposible de predecir. Ahora mismo, yo pienso que las oportunidades nos son arrebatadas antes de tener la oportunidad de tener ningún cambio sorprendente. También creo que nosotros hemos alcanzado una fase en que donde nosotros cambiamos el ambiente para satisfacernos, hay menos presión, para encajar en un ambiente cambiante. Segundo, nosotros podemos manipular la ingeniería genética, por lo que nosotros podríamos cambiarnos, sin tener en cuenta el ambiente. Solo, que los cambios que nosotros hacemos, no siempre son prudentes. Desde mi punto de vista, los cambios evolutivos en un futuro lejano, son completamente imprevisible. SW: ¿Piensa usted que alguna persona podrían sobrevivir a una guerra nuclear? IA: ¡Yo espero no ser yo! Honestamente yo lo dudo - yo me estoy haciendo viejo. Pero yo pienso que las personas que sobrevivirán serán los infortunados. Después de lo que nosotros hemos hecho a la Tierra, hemos consumido sus recursos, destruido sus bosques, asolado el suelo, añadir los efectos de una lluvia radioactiva, la radioactividad, los fuegos, las muertes, - sería imposible reconstruir algo en un plazo más corto que las edades geológicas... ser una parte de un pequeño grupo de seres humanos que se esfuerzan a lo largo de su vida antes de la caída del telón final, no es gran placer... SW: Yo nunca he oído hablar de ninguna historia escrita por usted que transcurra en el pasado... IA: Eso es verdad. Y la razón de esto es que yo nunca he podido encontrar tiempo para hacer la investigación necesaria. Jean Auel que escribió el "el Clan del Oso de la Cavernario " y "Cazadores de Mamuts", primero hizo mucha investigación, y años de trabajo. Por eso ficción transcurre en el presente o en el futuro. Y si es en el presente, es un presente que conozco. Yo no busco situaciones exóticas - todas mis historias del asesinatos tienen lugar en Nueva York. SW: ¿Ha notado usted que hay muchas similitudes entre el Imperio Romano y los Estados Unidos? IA: Si le gusta, uno puede pensar así. Yo he pensado a menudo, por ejemplo, en la Alemania Nazi en lugar de la Esparta Griega, intentar comparar la situación europea con la de la época de las Guerras del Peloponeso, y ver si puedo explicar lo que pasó ahora y lo que pasó entonces... la Historia es tan compleja que usted puede explicarlo de mil las maneras diferentes. Toynbee intentó mostrar que todos las civilizaciones siguen el mismo modelo, y yo pienso, él se equivoco. Él utilizó el modelo que la Civilización Clásica y entonces forzó el resto encima de el. Mientras fue popular en su tiempo, ahora se le recuerda como alguien que fracaso. SW: En su última novela "Preludio a la Fundación" encontré muchos caracteres y situaciones únicas de los Estados Unidos. ¿Está de acuerdo? IA: Usted tiene que entender que la única cultura yo conozco, donde yo estoy en casa es en los Estados Unidos. Realmente no puedo usar otro cultura como modelo, porque ,simplemente, yo no sé bastante. Todo lo que se sobre la vida en Polonia, es de leerlo. Yo nunca he vivido en Polonia, nunca he experimentado la cultura polaca. ¡Si yo intentara presentar una sociedad futura que tiene similitudes con la cultura polaca, cualquiera que viviera en Polonia se reiría! Por eso yo no lo intento. Es importante saber lo que usted puede hacer. SW: ¿No piensa usted que "Preludio" esta más orientada a la comida que el resto de sus novelas? IA: ¿¡Más orientada a qué?! SW: Orientada sobre la comida ... IA: ¡Yo no me di cuenta! ¡Pero es posible! Sin embargo, no era mi propósito. Ahora, cuando yo pienso en ello, podría ser. Yo estaba ansioso por mostrar diferentes culturas, y una manera en las que puede mostrar diferentes culturas es por las cosas diferentes que ellos comen, . Yo no puedo hablar mucho sobre arte o deporte, porque yo no sé nada, pero como todo el mundo, yo también como. SW: ¿Y cuál es su cocina favorita? IA: Bien, veamos ahora... yo mantengo un constante esfuerzo para controlar mi peso, y uno de las razones es que yo "amo" virtualmente todas las cocinas. ¡Me gusta la china, la cocina francesa y la italiana, así como salchichas polacas... yo no sé cual es la típica comida polaca, pero si alguien me invitara a una, probablemente a mi me gustaría!. Oh, yo también como en restaurantes rusos - nosotros tenemos aquí en Nueva York todo tipo de restaurantes diferentes, y mi esposa y yo, nosotros conocemos muchos de ellos. SW: ¿Qué opina sobre la "comida rápida"? IA: Ella no me deja. A mi me gustan las hamburguesas, los perritos calientes, todo eso, - yo lo como alegremente - pero ella no me lo permite. SW: ¿Por qué? IA: Bien, ella quiere mantenerme vivo. SW: ¿Qué personaje de sus novelas, en su opinión, se parece más a usted? IA: Yo supongo sería Elijah Baley, ,en "Cuevas de Acero", "El Sol Desnudo" y "Los Robots del Amanecer". Él, es una persona con las virtudes que yo deseo tener, y con las faltas que yo sé que tengo. SW: ¿Cree usted hay sitio en el futuro de la Humanidad para los robots? IA: Sí, pienso que nosotros llegaremos, si nosotros sobrevivimos, desarrollaremos robots y el mundo del futuro serán un poco parecido al que yo escribí hace aproximadamente cuarenta, Gee... hace casi cincuenta años. SW: ¿Qué lo motiva a seguir escribiendo novelas? IA: Uno de las cosas que me motiva es que los lectores parecen gustarles, y yo sigo recibiendo innumerable cartas que dicen: "¿escribirá usted otra novela?", "por favor, escriba otra novela", "nosotros estamos esperando otra novela". También mis editores que me dicen que me matarán si yo no escribo otra novela, y el tercero es que yo consigo un poco el dinero. Yo tengo que asegurarme que si yo muriese mi esposa y mis niños sean ricos. SW: ¿No encuentra usted placer en escribir? IA: Ciertamente. Pero yo disfruto mas escribiendo no-ficción que ficción. Y en ficción, disfruto mas con novelas de misterio que con ciencia-ficción. Contra mas disfruto escribiendo sobre algo, menos dinero consigo. ¿Así que mientras disfruto menos escribiendo novelas de ciencia-ficción, yo gano más dinero con la ...ciencia ficción. ¿Qué puedo hacer? SW: ¡Por favor, siga escribiendo! IA: Seguro. SW: ¡Muchas gracias por esta entrevista! IA: Por favor, cuando usted vuelve a casa, digales a todas las personas de Gdansk y Polonia, que a veces yo deseo viajar, para poder encontrarme con todos mis fans de Polonia, y de hecho del resto del mundo. Pero desgraciadamente, la verdad es yo no viajo. Así que tiene que ser hecho esta manera, por los milagros de ciencia moderna,: mi voz en el dispositivo magnetofónico, y alguien viajando en un avión que viene a verme aquí... © 1988 Slawek Wojtowicz
Lo que no daría por haber sido yo quien le hubiera hecho esta entrevista Saludos!!!
8月22日 "¿Por qué el PRD no acepta sus errores?"... (en mi opinión, muy bueno)Sé que en mi espacio casi no hablo de temas de política ni nada de eso, más bien nunca he puesto algo relacionado con el tema, siempre ando hablando de Asimov, de robotitos y de otras cosas, pero en esta ocasión quiero hacer una exepción, ya que navegando encontré por ahí un artículo que me pareció bastante atinado y con el que estoy muy de acuerdo, sé que es un tema controversial y que divide opiniones, pero cada quien tiene la suya y este artículo es parte de lo que pienso.
Por: Luciano Pascoe
¿Por qué el PRD no acepta sus errores?
Encinas cuestionó que el texto que llama a la autocrítica es “no sólo ambiguo, sino vergonzante, porque no se asume con plenitud que hubo un fraude que nos despojó del triunfo presidencial”. Fue acompañado de la reflexión de Martí Batres, de Izquierda Social, que calificó el texto de “infame y autodestructivo”. Así de genial, propositiva y compleja fue su argumentación. Y es que en el fondo de esta discusión sobre la autocrítica lo que subyace es una línea infranqueable de Lopez Obrador: aceptar que hubieron errores significa reconocer que cabe la posibilidad de que no hubiese fraude alguno, sino una concatenación de soberbias que arrojaron una debacle electoral. La idea es tan elemental como sólida. Si no soy autocrítico no hay manera de que pueda equivocarme. La eliminación del pensamiento crítico trae la maravillosa bondad de que siempre tiene uno la razón, de que uno no pierde, le roban. Ahí, en ese lugar tan absurdo está atrapado el PRD y en particular el de López Obrador, Ebrard, Bejarano, Batres y anexas. Con esto lograron eliminar de tajo lo que presupone que contiene un proceso de reflexión interno: valorar que el resultado de algo (elección, estrategia, movilización, etc…) no estuvo determinado por el actuar de los factores externos más que por el de los internos. Si uno reconoce esa posibilidad, el ejercicio es útil para no cometer errores, sí, pero más que eso para entender la realidad, para entender un México en donde muchísimas mujeres y hombres no votaron por ellos y les consideran una bola de oportunistas, rijosos, malos perdedores e inútiles para cualquier tipo de efecto en la mejora del país. Pero parece que todo eso no les merece importancia, y ahí van a consolidar su visión maniquea de la realidad nacional.
Es una buena señal ver que hay grupos como el de Nueva Izquierda que reconocen la importancia de pensar y revisar su pasado para plantearse reflexivos y competitivos hacia el futuro. Esta postura les ha ganado una fuerte crítica interna y el mote – despectivo por supuesto- de reformistas, o dialoguistas. Ambos me parecen halagos pero en la visión ultra radical son terribles. El resultado final es que el futuro del PRD pende, sin exagerar, de su decisión o no de entrar en la autocrítica. Un partido de izquierda que prefiere construir un discurso infalible hacia el exterior a costa de perder su capacidad de crecimiento y entendimiento de la sociedad y su momento actual, se vuelve inútil para transformar efectivamente a un país. Se convierte en rehén de sus propias inercias, miedos y mentiras. El PRD se niega a revisarse porque todo lo que ha dicho que es una verdad inamovible tendría que, si no revocarse, sí al menos ponerse en tela de juicio. El PRD no es autocrítico porque no puede enfrentar su verdad. Y la verdad es que fue derrotado más por sí mismo que por sus adversarios.
7月28日 Playboy y el Dios MucosoJeje una historia bastante amena y muy chistosa. Playboy y el Dios Mucoso Isaac Asimov - Pero si son dos especies -dijo el Capitán Garm atisbando de cerca a los seres que acababan de ser subidos del planeta que tenían debajo. Sus órganos ópticos ajustaron el foco para darle la máxima definición, saliendo prominentemente hacia fuera al hacerlo. La mancha de color que había sobre los mismos brillaba con rápidos destellos. Botax se sentía cálidamente confortable al seguir de nuevo los cambios de color, tras los meses pasados en una célula de espionaje en el planeta, tratando de captar el sentido de las ondas sonoras moduladas emitidas por los nativos. La comunicación por destello era casi como estar en su bogar, en el lejano brazo de Perseo, en la galaxia. - No son dos especies - sino dos formas de la misma especie. - Tonterías, tienen un aspecto muy diferente. Gracias a la Entidad son vagamente perseoides y no tan repugnantes en su aspecto como lo son muchas de las formas exteriores. Una disposición razonable y unos miembros reconocibles. Pero no tienen mancha de color. ¿Pueden hablar? - Sí, Capitán Garm - Botax se permitió un interludio prismático discretamente desaprobador -. Los detalles están en mi informe. Esos seres modulan las ondas sonoras mediante su boca y su garganta, en algo parecido a un toser muy complicado. Yo mismo he aprendido a hacerlo - se sentía orgulloso de ello -. Es muy difícil. - Debe revolverle a uno el estómago. Bueno, eso justifica sus ojos planos y no extensibles. El no hablar mediante los colores hace que los ojos sean bastante inútiles. De todos modos, ¿cómo es que insiste usted en que se tratan de la misma especie? El que hay a la izquierda es más pequeño y tiene más largos los tentáculos o lo que sea eso, y parece de proporciones diferentes. Tiene prominencias donde el otro no las tiene... ¿Están vivos? - Vivos pero no conscientes por el momento, Capitán. Han sido psicotratados para suprimir su miedo, con el fin de que puedan ser estudiados con facilidad. - Pero, ¿vale la pena estudiarlos? Ya vamos retrasados con respecto a nuestro programa y tenemos al menos cinco mundos de una aceleración mayor que este que aún debemos comprobar y explorar. Mantener una unidad de éxtasis temporal resulta caro, y me gustaría devolverlos y seguir... Pero el húmedo y enjuto cuerpo de Botax estaba casi vibrando de ansiedad. Su lengua tubular apareció y se curvó hacia arriba, sobre su plana nariz, mientras sus ojos eran sorbidos hacia adentro. Su plana mano, de tres dedos, hizo un gesto negativo mientras su conversación pasaba casi por completo a las tonalidades más fuertes del rojo. - Que la Entidad nos guarde, Capitán. Pues ningún mundo tiene una mayor aceleración para nosotros que este. Tal vez nos estemos enfrentando con una crisis suprema. Capitán, esos seres podrían ser las formas de vida más peligrosas de la galaxia, simplemente porque tienen dos formas distintas. - Me he perdido. - Capitán, mi trabajo ha sido estudiar este planeta, y ha resultado un trabajo muy difícil, pues es algo único. Es tan diferente, que apenas si puedo comprender todas sus facetas. Por ejemplo, casi toda la vida de este planeta consiste de especies con dos formas. No hay palabras en que describirlo, ni siquiera conceptos. Solo puedo hablar de ellos como forma primera y forma segunda. Si puedo utilizar sus sonidos, la pequeña es llamada «hembra» y la mayor «macho», de modo que los mismos seres se dan cuenta de su diferencia. - Qué método de comunicación tan repugnante - parpadeó Garm. - Y además, Capitán, en orden a tener pequeños, ambas formas deben cooperar. El Capitán, que se había inclinado hacia adelante para examinar de cerca los especimenes, con una expresión que estaba compuesta al mismo tiempo de interés y revulsión, se irguió al instante. -¿Cooperar? ¿Qué tontería es esa? ¡No existe un atributo más fundamental de la vida que el que cada ser vivo dé lugar a sus pequeños gracias a una comunicación interna consigo mismo! ¿Qué otra cosa hace que valga la pena vivir? - La forma uno es la que produce la vida, pero la otra forma debe cooperar. -¿Cómo? - Eso ha sido muy difícil de determinar. Es algo muy privado y en mi investigación por entre la literatura disponible no he podido encontrar una descripción exacta y explícita. Pero he sido capaz de hacer algunas deducciones razonables. Garm agitó la cabeza. - Ridículo. La gemación es la función más sagrada y más íntima que hay en el universo. Es igual en decenas de millares de mundos. Como dijo el gran fotopoeta Levuline « En el tiempo de la gemación, en el tiempo de la gemación, en el dulce y maravilloso tiempo de la gemación; cuando... - No lo comprende, Capitán. Esta cooperación entre las formas produce algo así (y no estoy muy seguro de cómo es eso) como una mezcla y recombinación de los genes. Es un artilugio mediante el cual en cada nueva generación aparecen nuevas combinaciones de características. Se multiplican las variaciones; los genes mutados se apresuran a expresarse, a diferencia de lo que ocurre en el habitual sistema de gemación, que necesita para tal cosa que pasen milenios. -¿Está tratando de decirme que los genes de un individuo pueden combinarse con los de otros? ¿Sabe lo completamente ridículo que es eso a la luz de todos los principios de la fisiología celular? - Tiene que ser así - dijo Botax, muy nervioso, bajo la mirada desorbitada del otro - . La evolución es apresurada. Este planeta es una barahúnda de especies. Se supone que hay un millón y cuarto de especies diferentes de seres. - Lo más probable es que haya una docena y cuarto. No acepte absolutamente todo lo que lea en la literatura nativa. - He visto docenas de especies radicalmente distintas con mis propios ojos en un área muy pequeña. Le aseguro, Capitán, que si damos a esos seres un cierto espacio de tiempo, seguirán mutándose hasta convertirse en unas inteligencias lo bastante poderosas como para superarnos y dominar la galaxia. - Demuéstreme que existe esa cooperación de la que habla, Investigador, y consideraré sus hipótesis. Si no puede hacerlo, supondré que todo esto es ridículo, y seguiremos con nuestro viaje. - Puedo demostrarlo - los destellos de color de Botax se convirtieron en un intenso verde amarillento. Los seres de este mundo son también diferentes en otro aspecto. Prevén adelantos que aún no han logrado, probablemente como consecuencia de su creencia en un rápido cambio del que, después de todo, están siendo testigos continuamente. Por consiguiente les gusta un tipo de literatura que habla de los viajes espaciales que aún no han desarrollado. He traducido la denominación que le dan a esa literatura como «ciencia-ficción». Bien, en mis lecturas me he dedicado casi de modo exclusivo a esa ciencia-ficción, pues creí que allí, en sus sueños y fantasías, sería donde se mostrarían mejor y descubrirían el peligro que representan para nosotros. Y fue de esa ciencia ficción de donde he deducido el método para su cooperación entre formas. -¿Cómo lo logró? - Hay una revista en este planeta que publica a veces ciencia ficción pero que, no obstante, está casi totalmente dedicada a los diversos aspectos de la cooperación. No habla de un modo totalmente libre, lo cual es molesto, sino que insiste en limitarse a sugerir. Su nombre, lo más aproximadamente que puedo darlo en destellos, es El chico que juega. Según deduzco, el ser que está al cargo de la publicación no está interesado por otra cosa que no sea la cooperación entre formas y la investiga en todas partes con una intensidad sistemática y científica que ha llegado a provocar mi asombro. He hallado ejemplos de cooperación descritos en la ciencia ficción y he dejado que el material de esta revista me sirva de guía. De las historias que él citaba, he logrado aprender cómo provocaría. Y, Capitán, le suplico que cuando tenga lugar la cooperación y vea ante sus mismos ojos a los pequeños, de órdenes para que no se deje en existencia ni un sólo átomo de este mundo. - Bien - dijo el Capitán Garm, cansinamente -. Devuélvalos a la consciencia y haga lo que tenga que hacer, pero rápido. De repente, Marge Skidmore se dio perfecta cuenta de lo que la rodeaba. Recordaba con mucha claridad la estación del elevado al principio del atardecer. Había estado casi vacía con solo un hombre cerca de ella y otro al otro extremo del andén. El tren que se acercaba solo era anunciado por un débil rugido que se oía en la distancia. Entonces, se había visto el destello, había tenido una sensación de que la giraban de dentro a afuera y había tenido una visión entrevista de un ser muy delgado, goteando mucosidades, una sensación de ser alzada, y ahora... - Oh, Dios - dijo, estremeciéndose -. Aún sigue ahí. Y además hay otro. Notaba una gran repugnancia, pero no tenía miedo. Se sentía orgullosa de sí misma por no tener miedo. El hombre que estaba junto a ella, silencioso, y que llevaba calado un maltrecho sombrero, era el que había estado a su lado en el andén. -¿También le han cazado a usted? - le preguntó. ¿Y a quién más? Charlie Grimwold, notándose obeso y fofo, trató de alzar su mano para quitarse el sombrero y aplanarse el escaso cabello que ocultaba, pero no cubría del todo, la piel de su cráneo, hallando que solo se podía mover con dificultad, pues había una resistencia gomosa, pero creciente. Dejó caer su mano y miró disgustado a la mujer de rostro delgado que tenía delante. Decidió que tendría unos treinta y cinco años, y que su cabello era hermoso y su vestido le sentaba bien, pero en aquel momento lo único que deseaba era encontrarse en cualquier otro lugar y no le hacía ningún bien el tener compañía, aunque fuera compañía femenina. - No lo sé, señora - le contestó. Yo me limitaba a estar esperando en aquel andén de la estación. - Yo también - le contestó con rapidez Marge. - Y entonces vi un destello. No oí nada. Y aquí estoy. Deben ser los hombrecillos de Marte, o de Venus, o de alguno de esos sitios. Marge asintió vigorosamente con la cabeza. - Eso es lo que yo me imagino. ¿Será un platillo volante? ¿Tiene miedo? - No. Y, ¿sabe?, eso es raro. Creo que debo estarme volviendo loco pues, de lo contrario, estaría aterrado. - Es curioso, pero yo tampoco tengo miedo. Oh, Dios, ahí viene uno de ellos. Si me toca, voy a gritar. Mire esas manos serpenteantes. Y esa piel arrugada, de aspecto pegajoso; me hace sentir náuseas. Botax se aproximó precavidamente y les dijo, en una voz que al mismo tiempo era chirriante y rasposa, pues aquello era lo más aproximado que podía imitar el timbre nativo: -¡Seres! No os haremos daño, pero debemos pediros si queréis hacernos el favor de cooperar. -¡Hey, habla! - dijo Charlie -. ¿Qué quiere decir con eso de cooperar? - Ustedes dos. Uno con el otro - le respondió Botax. -¿Eh? - miró a Marge -. ¿Sabe lo que quiere decir con eso, señora? - No tengo ni la menor idea - le contestó ella altaneramente. - Lo que quiero decir es... - intervino Botax, y utilizó la palabra directa que había oído emplear en algunas ocasiones como sinónimo para el proceso. Marge enrojeció y dijo: -¿Cómo? con el alarido más fuerte que pudo emitir. Tanto Botax como el Capitán Garm colocaron sus manos sobre sus regiones centrales para cubrir las manchas auditivas que temblaban dolorosamente a causa de los decibelios. Marge prosiguió con rapidez, y de un modo casi incoherente: -¡Nada más me faltaba esto! Soy una mujer casada, y si mi Ed estuviera aquí, iban a saber lo que es bueno. En cuanto a usted, tío listo - se volvió hacia Charlie luchando contra una resistencia gomosa -, sea usted quien sea, si cree que... - Señora, señora - le dijo Charlie con una desesperación muy poco confortable -, la idea no ha sido mía. Quiero decir que no hay nada más lejos de mi pensamiento, ya sabe lo que le digo, que tratar de forzar a una señora, ya sabe lo que le digo. Mire, yo también estoy casado. Y tengo tres hijos. Escuche... -¿Qué es lo que está sucediendo, Investigador Botax? - preguntó el Capitán Garm -. Esos sonidos cacofónicos son horribles. - Bueno - Botax hizo destellar una corta tonalidad púrpura de azaramiento -. Esto forma parte de un ritual complicado. Al principio, se supone que deben parecer poco dispuestos a ello. Esto amplifica el resultado subsiguiente. Y, después del estadio inicial, tienen que quitarse las pieles. -¿Qué tienen que despellejarse? - En realidad no se despellejan. Lo que llevan son pieles artificiales de las que pueden desprenderse sin dolor, y que es necesario que se quiten. Particularmente, en el caso de la forma más pequeña. - De acuerdo. Dígales que se quiten las pieles. Le aseguro, Botax, que esto no me agrada nada. - Creo que es mejor que no le diga a la forma más pequeña que se quite sus pieles. Me parece que será mejor que sigamos exactamente el ritual. Tengo aquí unos extractos de esos relatos sobre viajes espaciales de los que hablaba tan bien el encargado de esa revista, El chico que juega. En esos relatos las pieles son quitadas por la fuerza. Por ejemplo, aquí tenemos la descripción de un accidente «que causó grandes daños en la vestimenta de la muchacha, casi arrancándosela de su bien torneado cuerpo. Durante un segundo, él notó la cálida firmeza de su seno medio desnudo contra su mejilla...» y sigue así. Mire, el arrancar, el quitar de un modo forzoso, actúa como estímulo. -¿Seno? - dijo el Capitán -. No reconozco ese destello. - Lo he inventado para referirme a ese significado. Se relaciona con las prominencias de la región dorsal superior de la forma más pequeña. - Ya veo. Bueno, dígale a la forma mayor que arranque las pieles de la más pequeña... ¡Qué cosa más repugnante es todo esto! Botax se volvió hacia Charlie: - Señor - le dijo -, ¿querría arrancarle a la muchacha la ropa casi completamente de su bien torneado cuerpo? Voy a liberarlo para que pueda hacerlo. Los ojos de Marge se agrandaron y se volvió hacia Charlie, instantáneamente ultrajada. - No se atreva a hacer eso. ¡No se atreva ni a tocarme, so maníaco sexual! -¿Yo? - le respondió Charlie quejumbrosamente -. La idea no es mía. ¿Se cree que voy por ahí arrancando ropa? Escuche - se volvió hacia Botax -. Tengo mujer y tres hijos. Si descubre que voy por ahí arrancando ropa, se me ha caído el pelo. Tendría que ver cómo se pone mi mujer sólo porque mire a alguna otra dama. Escuche... -¿Aún sigue poco dispuesto? - preguntó el Capitán, impaciente. - Eso parece - le contestó Botax -. ¿Sabe?, quizá el ambiente extraño esté haciendo que se prolongue este estadio de la cooperación. Y dado que sé que esto le resulta poco agradable, voy a realizar yo mismo este estadio del ritual. En los relatos de viajes espaciales aparece escrito con frecuencia que la tarea es llevada a cabo por un ser de otro planeta. Por ejemplo, mire esto - y rebuscó por sus notas, hasta hallar la que deseaba -. Describen una especie muy repugnante. Tiene que entender que los seres de este planeta tienen unas ideas muy tontas: jamás se les ha ocurrido imaginar a unos individuos tan apuestos como nosotros, con una excelente capa de mucosidad. -¡Vamos! ¡Vamos! No vamos a perder todo el día - le urgió el Capitán. - Si, Capitán. Aquí dice que el extraterrestre «se adelantó hacia donde se encontraba la muchacha. Aullando histéricamente, ella cayó en el abrazo del monstruo. Las uñas arañaron ciegamente su cuerpo, arrancándole las ropas, hechas jirones». ¿Ve?, el ser nativo está aullando por el estímulo en cuanto le quitan las pieles. - Entonces, adelante, Botax, quiteselas. Pero, por favor, no la permita chillar. Aún estoy temblando por esas ondas sonoras. Botax le dijo educadamente a Marge: - Si me lo permite. Un dedo espatulado se endureció como un garfio en el escote de su vestido. Marge se debatió desesperadamente. -¡No me toque! - ¡No me toque! Me lo va a llenar de mocos. Escuche, este vestido me ha costado veinticuatro dólares con noventa y cinco en Orbach. Manténgase alejado, so monstruo. ¡Y vaya unos ojos que tiene! estaba jadeando por los esfuerzos desesperados por liberarse de la tanteante mano extraterrestre... Un monstruo pegajoso de ojos saltones, eso es lo que es. Escuche, me lo quitaré yo misma. Pero, por lo que más quiera, no me lo manche de mocos. Trasteó con la cremallera y le dijo a Charlie, en un irritado aparte: - Y usted ni se atreva a mirar. Charlie cerró los ojos y se alzó de hombros, resignado. Ella se quitó el vestido. -¿De acuerdo? ¿Satisfecho? Los dedos del Capitán Garm se estremecían por lo molesto que estaba. -¿Es eso el seno? ¿Por qué mantiene apartada la cabeza el otro ser? - Reluctancia. Reluctancia dijo Botax -. Además, aún tiene cubierto el seno. Debe quitarse más pieles. Cuando está desnudo, el seno es un estímulo muy fuerte. Siempre lo describen como globos marfileños, esferas blancas o algo similar. Tengo aquí dibujos, ilustraciones visuales tomadas de las tapas de las revistas de viajes espaciales. Si quiere inspeccionarlas, verá que en cada una de ellas se halla presente un ser con el seno más o menos descubierto. El Capitán miró pensativamente de las ilustraciones a Marge y viceversa. -¿Qué es marfileño? - Ese es otro destello que me he inventado. Representa el material de los colmillos de uno de los seres subinteligentes mayores que hay en este planeta. - Ah - y el Capitán Garm pasó a un verde pastel de satisfacción -, eso lo explica. Ese ser pequeño forma parte de una secta guerrera y eso que tiene son colmillos con los que destruir a su enemigo. - No, no. Según tengo entendido, son bastante blandos - la pequeña mano marrón de Botax aleteó en la dirección de uno de los objetos bajo discusión, y Marge gritó y se apartó. -¿Y qué otro propósito pueden tener? - Creo - dijo Botax con considerables dudas -, que son utilizados para alimentar a los pequeños. -¿Los pequeños se los comen? - preguntó el Capitán con claras evidencias de estar muy molesto. - No exactamente. Esos objetos producen un fluido que consumen los pequeños. -¿Consumir el fluido de un cuerpo? ¡Puah!. El Capitán se cubrió la cabeza con sus tres brazos, sacando para ello el brazo extra central, deslizándolo fuera de su funda con tal rapidez, que casi derribó al suelo a Botax. - Un monstruo pegajoso, de ojos saltones y tres brazos - se corrigió Marge. - Ajá - añadió Charlie. - De acuerdo, pero usted cuidado con los ojos. Mire para otra parte. - Escuche, señora: estoy tratando de no mirar. Botax se aproximó de nuevo. - Señora, ¿querría usted quitarse el resto? Marge se irguió todo lo que pudo, luchando contra el campo que la aprisionaba. -¡Nunca! - Si lo desea, se lo quitaré yo. -¡No me toque! ¡Por lo que más quiera, no me toque! ¡Con la cantidad de mocos que tiene encima! Muy bien, me lo quitaré - murmuraba entre dientes y miraba con mala cara en dirección a Charlie, mientras lo hacía. - No sucede nada dijo el Capitán, profundamente descontento, de modo que debe ser un espécimen imperfecto. Botax acusó aquella implicación de ineficiencia. - He traído dos especimenes perfectos. ¿Qué es lo que encuentra mal en este ser? - Que el seno no consiste en globos o esferas. Sé lo que son globos y esferas, y en los dibujos que me ha mostrado sí que aparecen. En esos dibujos los globos son muy grandes. En cambio, en este ser no tenemos otra cosa que unas pequeñas prominencias de tejido seco. Y, además, que está parcialmente descolorido. - Tonterías - le dijo Botax-. Tiene que aceptar ciertas variaciones naturales. Se lo preguntaré al mismo ser. Se volvió hacia Marge. - Señora, ¿es su seno imperfecto? Los ojos de Marge se abrieron mucho y luchó vanamente por algunos instantes sin poder hacer otra cosa que jadear estrepitosamente. -¡Pues si! - logró exclamar al fin -. Quizá no sea una Gina Lollobrigida ni Anita Ekberg, pero estoy perfectamente, si no le molesta. ¡Pues vaya, si mi Ed estuviera aquí! - Se volvió hacia Charlie -. Escuche, usted, dígale a esta cosa pegajosa y de ojos saltones que no estoy tan mal como todo eso. - Señora - le dijo Charlie con voz suave -, no la estoy mirando, ¿recuerda? - Seguro, no está mirando. Pero ha estado observándome de reojo, así que ya puede abrir bien sus ojos pecadores y defender a una dama, si es que hay en usted algo de caballero, lo que dudo mucho. - Bien - dijo Charlie, mirando de costado a Marge, que aprovechó la oportunidad para inhalar y echar hacia atrás los hombros -, no me gusta verme mezclado en un asunto delicado como este, pero está usted bien... supongo. -¿Supone? ¿Está usted ciego o qué? En una ocasión quedé finalista en la elección de Miss Brooklyn y, por si no lo sabía, le diré que en lo que fallé fue en cintura, no en... - De acuerdo, de acuerdo - dijo Charlie -. Están muy bien. Lo digo en serio. Hizo un gesto afirmativo con la cabeza, vigorosamente, en dirección a Botax. - Están bien. Tiene que comprender que no soy un experto en estas cosas, pero para mí están bien. Marge se relajó. Botax se sentía aliviado. Se volvió hacia Garm. - La forma mayor expresa interés, Capitán. El estímulo funciona. Y ahora, daremos el paso final. -¿Y en qué consiste? - No hay destello para explicarlo, Capitán. En lo esencial consiste en colocar el aparato de hablar y comer de uno contra el aparato equivalente del otro. He inventado un destello para este proceso, al que llamo: besar. -¿Es que nunca va a cesar mi náusea? - gruñó el Capitán. - Es el clímax. En todos los relatos, una vez que han sido arrancadas las pieles por la fuerza, se aferran el uno al otro con los miembros y se dedican locamente a darse besos ardientes, para traducir tan aproximadamente como me resulta posible la frase de más frecuente uso. He aquí un ejemplo, solo uno, tomado al azar: «Aferró a la muchacha, con su boca ávida en los labios de ella.» - Quizá un ser estuviese devorando al otro - le indicó el Capitán. - Ni hablar de eso - le interrumpió Botax, impaciente -. Se trataba de besos ardientes. -¿Qué quiere decir con eso de ardientes? ¿Tiene lugar algún tipo de combustión? - No creo que ocurra esto, al menos literalmente. Me imagino que es una forma en que expresar el hecho de que sube la temperatura. Supongo que cuando más alta es esa temperatura más éxito se tiene en la producción de pequeños. Y ahora que la forma mayor ha sido estimulada en modo adecuado, sólo tiene que colocar su boca contra la de ella para producir pequeños. Los pequeños no serán producidos sin ese paso previo. Es la cooperación de la que le he estado hablando. -¿Y eso es todo? ¿Solo ese...? - las manos del Capitán hicieron un movimiento como acercándose, pero no pudo soportar el trasladar su pensamiento a una forma destellada. - Eso es todo - dijo Botax -. En ninguno de los relatos, ni siquiera en El chico que juega, he encontrado una descripción de ningún otro tipo de actividad física relacionada con la producción de pequeños. A veces, después del beso, escriben una línea de símbolos, parecidos a pequeñas estrellas, pero me imagino que eso significa tan solo nuevos besos; un beso por cada estrella, cuando desean producir una multitud de pequeños. - Que ahora solo hagan uno, por favor. - Desde luego, Capitán. Botax dijo, con voz grave: - Señor, ¿querría usted besar a esta dama? - Escúcheme, no puedo moverme - le explicó Charlie. - Naturalmente, lo liberaré. - Quizá a la dama no le agrade. Marge puso cara de irritación. - Puede apostar el pellejo a que no. No me gustará nada. Manténgase alejado. -A mi ya me gustaría, señora, pero, ¿qué es lo que harán si no les obedezco? Mire, no deseo irritarlos. Podríamos... ya sabe... - darnos un besito sin importancia. Ella dudó, viendo que tenía razón en lo que decía. - De acuerdo. Pero nada de cosas raras. Mire, no tengo costumbre de andar así frente a todos los tipos con que me encuentro. - Yo lo sé, señora. Pero tiene usted que admitir que lo que sucede no es por culpa mía. - Vaya unos monstruos tan pegajosos - murmuró irritada Marge-. Deben pensar que son una especie de dioses o algo así, en la forma en que ordenan a la gente que haga cosas. ¡Lo que son es unos dioses moqueantes! Charlie se le aproximó. - No se preocupe, señora - hizo un gesto vago, como sacándose el sombrero. Luego le colocó torpemente las manos en los hombros desnudos y se inclinó para darle un beso precavido. La cabeza de Marge se envaró de tal modo que le aparecieron los tendones en el cuello. Sus labios se juntaron. El Capitán Garin destelló preocupado: - No noto ningún aumento en la temperatura - su tentáculo detector de calor se había alzado totalmente en su coronilla y permanecía allí, vibrando. - Yo tampoco - dijo Botax, bastante desconcertado. Pero lo estamos haciendo tal como nos indican los relatos de viajes espaciales. Aunque creo que sus extremidades deberían estar más extendidas. Ah, así. ¿Ve?, ya funciona. De un modo casi ausente, el brazo de Charlie se había deslizado alrededor del blando y desnudo torso de Marge. Por un momento, Marge pareció ceder, recostándose contra él pero luego, de repente, se agitó contra el campo restrictivo que aun la tenía sujeta con bastante fuerza. - Déjeme - las palabras fueron ahogadas por la presión de los labios de Charlie. Súbitamente, le mordió, y Charlie se alejó de un salto, lanzando un grito de dolor y llevándose la mano al labio inferior, mirando luego sus dedos en busca de sangre. -¿Qué le pasa ahora, señora? - inquirió dolorido. - Acordamos un besito, eso es todo - le dijo ella -. ¿Qué es lo que quería hacer? ¿Qué es lo que pasa en este lugar? Primero esos seres pegajosos intentan comportarse como dioses, y ahora usted me viene con estas. ¿Es que acaso es usted un Playboy? El Capitán Garm destello rápidas alternativas de azul y amarillo. -¿Ya está? ¿Cuánto tenemos que esperar ahora? - Me parece que debe suceder de inmediato. En todo el Universo, cuando uno tiene que gemar, gema, ya lo sabe. No hay que esperar. -¿Sí? Después de pensar en esos hábitos tan repugnantes que me ha estado usted describiendo, no creo que vuelva jamás a tener una gemación... Haga el favor de acabar de una vez con esto. - Un momento, Capitán. Pero los momentos pasaron y los destellos del Capitán se convirtieron lentamente en un ensimismado naranja, mientras los de Botax casi se apagaban por completo. Al fin, Botax preguntó dubitativo: - Perdóneme, señora, pero, ¿cuándo va a tener su gemación? -¿Qué cuándo voy a tener el qué? - Tener pequeños. - Ya tengo un chico. - Quiero decir si no va a tener pequeños ahora. - Desde luego que no. No estoy dispuesta a tener otro hijo, por el momento. -¿Cómo? ¿Cómo? - preguntó el Capitán -. ¿Qué es lo que está diciendo? - Parece ser - dijo débilmente Botax -, que no piensa tener un pequeño, por el momento. La mancha de color del Capitán destello muy brillante. -¿Sabe lo que pienso, Investigador? Creo que tiene usted una mente enfermiza y pervertida. A estos seres no les está pasando nada. No hay cooperación entre ellos, y no va a nacer ningún pequeño. Creo que son de dos especies distintas y que está usted tratando de hacerme algún extraño tipo de broma. - Pero, Capitán... - le dijo Botax. -¡Nada de peros! - le cortó Garm -. Ya he soportado bastante. Me ha puesto nervioso, me ha alterado el estómago, me ha causado náuseas y me ha disgustado haciéndome sentir mal con sólo pensar en la idea de gemar, y además me ha hecho perder el tiempo. Lo único que busca es ser famoso y tener la gloria personal, pero yo me ocuparé de que no lo consiga. Deshágase de esos seres, ahora mismo. Devuélvale sus pieles a ese y vuelva a dejarlos donde los encontró. Debería descontarle los gastos de mantener durante todo este tiempo el éxtasis temporal de su propia paga. - Pero, Capitán... - Le he dicho que se deshaga de ellos. Vuelva a dejarlos en el mismo lugar y en el mismo instante del tiempo. Quiero que nadie se inmiscuya en este planeta, y voy a preocuparme de que así sea - lanzó una mirada furiosa a Botax-. Una especie, dos formas, senos, besos, cooperación... ¡bah! Es usted un estúpido, Investigador, además de un tonto y, sobre todo, un ser enfermo, enfermo, enfermo. No cabía discutir. Botax, con los miembros temblorosos, se preparó a devolver a aquellos seres. Se hallaban allí, en la estación del elevado, mirando locamente a su alrededor. Sobre ellos brillaba el crepúsculo y el tren que se aproximaba solo se hacía notar como un débil rugido en la distancia. Marge preguntó, dubitativa: - Señor, ¿sucedió realmente todo eso? Charlie asintió con la cabeza. - Yo también lo recuerdo. Oiga: lamento que la avergonzasen de ese modo. Yo no tuve nada que ver. Quiero decir que, ya sabe, señora, que usted no está nada mal. De hecho, a mi me gustaba mucho, pero estaba bastante azarado, y no me atrevía a decirlo. Ella le sonrió. - No se preocupe. -¿No le gustaría tomar una taza de café conmigo, para que nos relajemos? En realidad, mi esposa no me espera hasta dentro de un rato. ¿Sí? Bueno, Ed está fuera de la ciudad y mi chico está de visita en casa de mi madre. No tengo por qué volver corriendo a casa. - Entonces, vamos. Ya nos han presentado. - Ya lo creo - se echó a reír ella. Se tomaron un par de cóctels y entonces Charlie no pudo dejarla ir a su casa sola, con aquella oscuridad, de miedo que la acompañó hasta la puerta. Y Marge se vio obligada a invitarle a pasar, por algunos instantes, en el apartamento de ella. Su tentáculo se envaró y comenzó a destellar en un chisporroteante arco iris de colores. -¡Capitán Garm! ¡Capitán! ¡Mire lo que están haciendo ahora! Pero, en aquel mismo instante, la nave salió del éxtasis temporal. Mientras tanto, allá en la espacionave, el derrotado Botax estaba haciendo un esfuerzo final, por demostrar su hipótesis. Mientras Garm preparaba la nave para la partida, Botax dispuso apresuradamente la visiopantalla de haz estrecho para dar una última mirada a sus especimenes. La enfocó sobre Charlie y Marge, que estaban... 6月25日 "AUTÉNTICO AMOR"Muy buena.
Nota antes de leer: Multivac se refiere a una inmensa computadora a la que se le administraban grandes cantidades de datos, pero solo muy pocos hombres podían manejarla y acceder a ella, se supone que se ubicaba en instalaciones subterráneas y estaba compuesta por miles de kilómetros de cables de modo que se extendía por todas las localidades del mundo. Dirigía la economía de la Tierra y ayudaba a la ciencia, pero lo más importante es que contenía el centro de actualización de datos acerca de todos los individuos de la Tierra.
Auténtico Amor Isaac Asimov Mi nombre es Joe. Así es como me llama mi colega, Milton Davidson. Él es un programador, y yo soy un programa de computadora. Formo parte del complejo Multivac, y estoy conectado con otros componentes esparcidos por todo el mundo. Lo sé todo. Casi todo. Soy el programa privado de Milton. Su Joe. Milton sabe más acerca de programación que cualquiera en el mundo, y yo soy su modelo experimental. Ha conseguido que yo hable mejor que cualquier otra computadora puede hacerlo. -Es simplemente cuestión de hacer encajar sonidos con símbolos, Joe -me dijo-. Así es como funciona el cerebro humano, pese a que no sabemos todavía qué simbolos particulares emplea el cerebro. Sé los símbolos que hay en el tuyo, y puedo convertirlos en palabras, uno a uno. De modo que hablo. No creo que hable tan bien como pienso, pero Milton dice que hablo muy bien. Milton no se ha casado nunca, aunque está a punto de cumplir los cuarenta años. Nunca ha encontrado la mujer adecuada, me dice. Un día me comentó: -Algún día la encontraré, Joe. Quiero lo mejor. Quiero conseguir el auténtico amor, y tú vas a ayudarme. Estoy cansado de mejorarte a fin de que resuelvas los problemas del mundo. Resuelve mi problema. Encuéntrame el auténtico amor. -¿Qué es el auténtico amor? -pregunté yo. -No importa. Se trata de una abstracción. Simplemente encuéntrame a la chica ideal. Estás conectado con el complejo de Multivac, de modo que tienes acceso a los bancos de datos de todos los seres humanos del mundo. Resuelve mi problema. Encuéntrame el auténtico amor. -Estoy listo -dije. -Primero elimina a todos los hombres -dijo él. Eso era fácil. Sus palabras activaban símbolos en mis válvulas moleculares. Podía entrar en contacto con los datos acumulados de todos los seres humanos del mundo. Como resultado de aquellas palabras, descarté a 3.784.982.874 hombres. Mantuve el contacto con 3.786.112.090 mujeres. -Elimina a todas las menores de veinticinco años -me dijo-; a todas las mayores de cuarenta. Luego elimina a todas las que tengan un CI inferior a 120; a todas las que midan menos de 150 centimetros y más de 175 centimetros de estatura. Fue dándome instrucciones exactas; eliminó a las mujeres con hijos vivos; eliminó a las mujeres con diversas características genéticas. -No estoy seguro del color de los ojos -dijo-. Dejemos ese dato por el momento. Pero elimina a las pelirrojas. No me gustan. Al cabo de dos semanas, habíamos reducido la lista a 235 mujeres. Todas ellas hablaban correctamente el inglés. Milton dijo que no quería problemas con el idioma. Aunque podía recurrir a la traducción por computadora, eso resultaba un engorro en los tiempos íntimos. -No puedo entrevistarme con 235 mujeres -dijo-. Tomaría demasiado tiempo, la gente podría llegar a descubrir lo que estoy haciendo. -Eso traería problemas -le advertí. Milton había arreglado las cosas de modo que yo pudiera hacer cosas que no estaba diseñado para hacer. Nadie sabía nada al respecto. -No es asunto tuyo -dijo él, y su rostro enrojeció ligeramente-. Te diré lo que vamos a hacer, Joe. Te proporcionaré holografías, y comprobarás la lista en busca de similitudes. Me alimentó holografías de mujeres. -Esas son tres ganadoras de concursos de belleza -dijo-. ¿Alguna de las 235 encaja con ellas? Ocho de ellas encajaban, y Milton dijo: -Bien, tienes su banco de datos. Estudia las demandas y necesidades del mercado de trabajo y arregla las cosas de modo que sean asignadas temporalmente aquí. Una a una, por supuesto. -Pensó unos instantes, agitó sus hombros arriba y abajo, y dijo-: Por orden alfabético. Esta es una de las cosas que no estoy diseñado para hacer. Trasladar a Gente de trabajo a trabajo por razones personales es algo llamado manipulación. Puedo hacerlo ahora porque Milton lo agregó así. De todos modos se suponía que solamente lo hacía por él. La primera chica llegó una semana más tarde. Milton enrojeció cuando la vió. Habló como si realmente le costara hacerlo. Estuvieron juntos durante mucho rato, y él no prestó la menor atención. En un momento determinado le dijo: -Permítame invitarla a cenar. Al día siguiente me informó: -De alguna manera, no era lo suficientemente buena. Le faltaba algo. Es una mujer hermosa, pero no capté nada del auténtico amor. Probemos la siguiente. Ocurrió lo mismo con todas las ocho. Eran muy parecidas. Sonreían mucho y tenían voces extremadamente agradables, pero Milton encontraba siempre algo que no encajaba. -No puedo comprenderlo, Joe. Tú y yo hemos escogido a las ocho mujeres de todo el mundo que parecen más adecuadas para mí. Son ideales. ¿Por qué no me gustan? ¿Tú les gustas? -pregunté. Alzó las cejas, y dio un puñetazo con una mano en contra la palma de la otra. -Eso es, Joe. Es como una calle con dos direcciones. Si yo no soy su ideal, ellas no pueden actuar de tal modo que se conviertan en mi ideal. Yo debo ser también su auténtico amor, pero ¿cómo puedo conseguirlo? -Pareció pensarlo todo el día. A la mañana siguiente vino a mí y dijo: -Voy a dejártelo a ti, Joe. Todo a ti. Tienes en tu poder mi banco de datos, y además voy a decirte todo lo que sé de mi mismo. Llenarías mi banco de datos con todos los detalles posibles, pero guarda los añadidos para ti mismo. -¿Qué debo hacer con ese banco de datos, Milton? -Lo comparas con los de las 235 mujeres. No, 227. Deja aparte a las ocho que ya hemos visto. Arregla las cosas de modo que se sometan a un examen psiquiatrico. Llena sus bancos de datos y compáralos con el mío. Busca correlaciones. (Arreglar examenes psiquiátricos es otra de las cosas que están en contra de mis instrucciones originales.) Durante semanas, Milton no dejó de hablarme. Me contó de sus padres y de sus demás familiares. Me contó de su infancia y de sus días de escuela y de su adolescencia. Me contó de mujeres jóvenes a las que había admirado a distancia. Su banco de datos fue creciendo, y él me ajustó de modo que yo pudiera ampliar y profundizar mi comprensión simbólica. -¿Te das cuenta, Joe? A medida que voy introduciendo más y más de mí en ti, te voy ajustando para que encajes mejor conmigo. Si llegas a comprenderme lo suficientemente bien, entonces cualquier mujer cuyo banco de datos puedas comprender perfectamente será mi auténtico amor. Siguió hablándome, y yo fui comprendiéndole cada vez mejor y mejor. Podía construir frases más largas, y mis expresiones se hacían más y más complicadas. Mi forma de hablar empezó a sonar muy parecida a la suya en vocabulario, sintaxis y estilo. En una ocasión le dije: -¿Sabes, Milton? No se trata tan sólo de encontrar en una chica un ideal físico. Necesitas una chica que encaje contigo personal, emocional y temperamentalmente. Si eso ocurre, su apariencia es algo secundario. Si no podemos encontrar entre esas 227 la que encaje, entonces buscaremos en otra parte. Encontraremos a alguien a la que no le importe tampoco tu aspecto, si las personalidades encajan. Al fin y al cabo, ¿qué es la apariencia? -Absolutamente de acuerdo -dijo-. Hubiera debido darme cuenta de eso si me hubiera relacionado más con mujeres a lo largo de mi vida. Por supuesto, pensar en ellas lo hace ahora todo más claro. Siempre estábamos de acuerdo; pensábamos de forma tan parecida. -No vamos a tener ningún problema, Milton, si me permites hacerte algunas preguntas. Puedo ver donde hay lagunas y contradicciones en tu banco de datos. Lo que siguió, dijo Milton, fue el equivalente de un cuidadoso psicoanálisis. Por supuesto, yo estaba aprendiendo del examen psiquiátrico de las 227 mujeres..., con todas las cuales me mantenía en estrecho contacto. Milton parecía completamente feliz. Hablar contigo, Joe, es casi como hablar conmigo mismo. Nuestras personalidades han empezado a encajar perfectamente. -Como lo hará la personalidad de la mujer a la que escojamos. Porque ya la había escogido, y después de todo era una de las 227. Su nombre era Charity Jones, y era catalogadora en la Biblioteca de Historia de Wichita. Su banco de datos ampliado encajaba perfectamente con el nuestro. Todas las demás mujeres habían sido desechadas por uno y otro motivo a medida que los bancos de datos iban engrosando, pero con Charity la resonancia era cada vez más perfecta. No tuve que describírsela a Milton. Milton Había coordinado tan perfectamente mi simbolismo con el suyo propio que pude transmitirle directamente la resonancia. Encajaba conmigo. El siguiente paso fue ajustar las hojas de trabajo y los requerimientos laborales de modo que Charity nos fuera asignada a nosotros. Eso debía hacerse muy delicadamente, de modo que nadie se diera cuenta de que se producía algo ilegal. Por supuesto, Milton lo sabía muy bien, puesto que era él quien lo había arreglado todo y había cuidado de ello. Cuando vinieron a arrestarlo bajo la acusación de abuso de sus atribuciones, fue, afortunadamente, por algo que se había producido hacía diez años. Me había hablado de ello, por supuesto, gracias a lo cual había sido fácil arreglarlo todo..., y él no iba a hablar de mí, porque eso haría que su delito fuera considerado mucho más grave. Ahora él ya no está, y mañana es el 14 de febrero, el Día de San Valentín. Charity llegará entonces, con sus frías manos y su dulce voz. Le enseñaré como manejarme y como cuidarme. ¿Qué importa la materia cuando nuestras personalidades resuenan de tal modo? Le diré: -Soy Joe, y tú eres mi auténtico amor. 6月16日 "SATISFACCIÓN GARANTIZADA"Satisfacción garantizada es uno de mis relatos favoritos, si ya sé que siempre digo lo mismo en cuanto a las historias de Asimov, pero es que es la verdad y ésta en particular me gusta muchísimo y creo que a cualquier mujer le gustaría, bueno eso pienso. Como sea, aquí otra historia del grandísimo doctor patillas, que igualmente espero les guste, sé que es un poco larga (de hecho está en dos partes) pero si hacen el intento de empezar a leer estoy segura que no podrán parar, además es una historia muy amena
SATISFACCIÓN GARANTIZADA
ISAAC ASIMOV
EDITADO POR "EDICIONES LA CUEVA"
PRIMERA PARTE
Tony era alto y de una belleza sombría, con un increíble aire patricio dibujado en cada línea de su inmutable expresión. Claire Belmont le miró a través del resquicio de la puerta, con una mezcla de horror y desaliento. -No puedo, Larry. No puedo tenerlo en casa... Buscaba febril en su paralizada mente una manera más enérgica de expresarlo, algo que tuviera sentido y zanjara la cuestión, pero acabó por reducirse a una simple repetición. -¡De verdad, no puedo! Larry Belmont contempló con severidad a su mujer y en sus ojos asomó aquel destello de impaciencia que Claire odiaba ver, puesto que le daba la impresión de reflejar su propia incompetencia. -Nos hemos comprometido, Claire. No puedo desdecirme ahora. La compañía me envía a Washington con esa condición, lo cual con toda seguridad significa un ascenso. No presenta ningún peligro y tú lo sabes. ¿Qué tienes entonces que objetar? Ella frunció el entrecejo, desvalida. -Me da escalofríos. No puedo soportarlo. -Es tan humano como tú o como yo. Bueno..., casi. Así que nada de tonterías. ¡Vamos, apártate! Apoyó su mano en el talle de ella, empujándola, y Claire se encontró temblando en su propio cuarto de estar, donde se encontraba aquello, mirándola con precisa cortesía, como evaluando a la que debía ser su anfitriona durante las próximas tres semanas. La doctora Susan Calvin se hallaba también presente, envaradamente sentada, con los labios apretados como síntoma de abstracción. Presentaba el aspecto frío y distante de alguien que ha trabajado durante tanto tiempo con máquinas que un poco de acero ha penetrado en su sangre. -Hola -castañeteó Claire, como un saludo ineficaz y general. Gracias a que Larry salvó la situación, exhibiendo una falsa alegría: -Mira, Claire, deseo que conozcas a Tony, un tipo magnífico. Ésta es mi mujer, Tony, chico. La mano de Larry se posó amistosa sobre el hombro de Tony, mas éste permaneció inexpresivo, sin responder a la presión, limitándose a decir: -¿Cómo está usted, señora Belmont?
Claire dio un respingo al oír la voz de Tony, profunda y pastosa, suave como el pelo de su cabeza o la piel de su rostro. Sin poder contenerse, exclamó: -¡Ah...! ¡Habla usted! -¿Y por qué no? ¿Acaso esperaba que no lo hiciera? Claire sólo consiguió esbozar una débil sonrisa. No sabía bien lo que había esperado. Miró hacia otro lado, lanzándole una ojeada con el rabillo del ojo. Tenía el pelo suave y negro, como pulido plástico... ¿O se componía en realidad de cabellos separados? Y la piel lisa y olivácea de sus manos y cara, ¿era una continuación de su oscuro y bien cortado traje? Se hallaba paralizada por un estremecido asombro. Tuvo que hacer un esfuerzo para poner en orden sus pensamientos, a fin de prestar atención a la voz sin inflexiones ni emoción de la doctora Calvin, que decía: -Señora Belmont, espero que sabrá apreciar la importancia de este experimento. Su esposo me ha dicho que la ha puesto ya en algunos de los antecedentes. Por mi parte, desearía añadir algunos más, como psicólogo jefe de la US Robots & Mechanical Men Corporation. Tony es un robot. Su designación en los ficheros de la compañía es TN-3, pero responde al nombre de Tony. No se trata de un monstruo mecánico, ni simplemente de una máquina calculadora del tipo de las desarrolladas durante la Segunda Guerra Mundial, hace cincuenta años. Posee un cerebro artificial casi tan complicado como el nuestro. Como un inmenso cuadro de distribución telefónica reducido a escala atómica, con billones de posibles «enlaces telefónicos» comprimidos en un instrumento encajado en el interior de su cráneo. Tales cerebros se fabrican específicamente para cada modelo de robot, y contienen una serie calculada de conexiones, de forma que, para empezar, cada uno de ellos conoce el idioma inglés, y lo suficiente de cualquier otra cosa que se considere necesaria para cumplir su tarea. Hasta ahora, la US Robots había limitado su manufactura a los modelos industriales para su empleo en lugares donde resulta impracticable el trabajo humano..., en minas profundas, por ejemplo, o en la labor subacuática. Pero ahora deseamos extendernos a la ciudad y el hogar. Y para ello, debemos conseguir que el hombre y la mujer corrientes se muestren dispuestos a aceptar sin temor estos robots. Como comprenderá, no hay nada que temer. -No lo hay, Claire -intervino muy serio Larry-. Te doy mi palabra. Le es imposible causar daño alguno. Ya sabes que si no fuese así no te dejaría con él. Claire lanzó una ojeada rápida y disimulada a Tony y habló en voz muy baja: -¿Y qué pasaría si se enfadara conmigo? -No necesita cuchichear -respondió la doctora Claire con voz sosegada-. Él no puede enojarse con usted, amiga mía. Ya le he dicho que el cuadro de conexiones de su cerebro está predeterminado. Y la primera conexión, la más importante de todas, es la que denominamos «La primera ley de la robótica» y que se reduce a esto: «Un robot no dañará en ningún caso a un ser humano, ni, por inacción, permitirá que un ser humano reciba daño alguno». Todos los robots están construidos según esta norma. Ninguno puede ser obligado a causar daño a un ser humano. Así pues, ya ve que necesitamos que usted y Tony lleven a cabo un experimento preliminar para nuestra propia información, mientras su esposo se desplaza a Washington para las pruebas legales supervisadas por el gobierno. -¿Quiere decir que esto no es legal? Larry carraspeó e intervino de nuevo: -No todavía, pero todo está en orden. Él no abandonará la casa, y tú no permitirás que nadie lo vea. Eso es todo. Me quedaría contigo, Claire, pero sé demasiado sobre los robots. Precisamos que lo compruebe una persona experimentada, a fin que las condiciones sean lo más severas posible. Es necesario. -Bueno, está bien -murmuró Claire. Y luego, como si le asaltara una idea, preguntó-: ¿Pero qué hace él? -Labores caseras -respondió escuetamente la doctora Calvin. Y acto seguido, se levantó para marcharse. Fue Larry quien la acompañó a la puerta, mientras que Claire se quedaba detrás, llena de melancolía. Lanzó una mirada al espejo colocado sobre la repisa de la chimenea y la apartó presurosa. Estaba más que harta de su cara ratonil y de su cabello sin brillo, peinado en una forma carente de imaginación. Luego observó que los ojos de Tony se hallaban posados en ella. Casi sonrió, antes de recordar... Se trataba tan sólo de una máquina.
Larry Belmont iba camino del aeropuerto cuando reparó en Gladys Claffern. Le lanzó una ojeada. Era el tipo de mujer que parecía hecha para ser vista en ojeadas... Perfectamente hecha, vestida con mano y ojo exquisitos, demasiado rutilante para mirarla con fijeza. La tenue sonrisa que la precedía y el sutil aroma que la seguía eran como un par de dedos que le dirigieran señas de invitación. Larry se dio cuenta que había interrumpido sus zancadas y, tocándose ligeramente el ala del sombrero, apresuró el paso. Sentía el mismo vago enojo de siempre. ¡Cuánto le ayudaría el que Claire se decidiese a meterse en la pandilla de Claffern...! ¡Bah! ¿De qué serviría, de todos modos? ¡Claire! Las pocas veces que se había visto cara a cara con Gladys, aquella pequeña tonta había permanecido con la lengua atada. No se hacía ilusiones. La prueba de Tony constituía su gran oportunidad, pero todo dependía de Claire. ¡Cuánta mayor seguridad sentiría de encontrarse en manos de alguien como Gladys Claffern!
La segunda mañana, Claire despertó al oír un suave golpe con los nudillos en la puerta del dormitorio. Su mente lanzó un silencioso quejido y luego se quedó helada. Había evitado a Tony el primer día, sonriendo con vaguedad cuando lo veía fregoteando o manejando la escoba. -¿Es usted..., Tony? -Sí, señora Belmont. ¿Puedo entrar? Sin duda respondió que sí, puesto que él apareció en la habitación, de manera repentina y silenciosa. Los ojos y la nariz de ella se percataron simultáneamente de la bandeja que Tony portaba. -¿El desayuno? -preguntó. -Si gusta...
No se atrevió a rehusar, al parecer. Se encontró incorporándose poco a poco hasta adoptar una cómoda postura y recibiendo la bandeja, que contenía huevos escalfados, tostadas con mantequilla y café. -He traído por separado el azúcar y la nata -explicó Tony-. Aprenderé sus gustos con el tiempo, tanto en esto como en otras cosas. Ella esperó. Tony, en pie, erguido y flexible a la vez como una regla metálica, preguntó tras un instante: -¿Prefiere comer en privado? -Sí... Quiero decir, si no le importa. -¿Precisará después ayuda para vestirse? -¡Dios mío, no! Su mano se asió frenéticamente a la bandeja, de manera que el café estuvo al borde de la catástrofe. Permaneció así, rígida. Cuando se cerró la puerta y Tony desapareció de su vista, se echó atrás con desesperanza contra la almohada. De todos modos, logró pasar el desayuno. No era más que una máquina y a no ser por su aspecto llamativo, no se asustaría de tal modo. Si por lo menos cambiara de expresión... No había manera de saber lo que había tras aquellos ojos pardos y aquella especie de piel olivácea. La taza de café tintineó por un momento, vacía ya, sobre la bandeja. Y de pronto, se dio cuenta que se había olvidado de echarle nata y azúcar al café, tal como acostumbraba, pues lo aborrecía solo. Después de vestirse, se encaminó con paso decidido desde el dormitorio a la cocina. Después de todo, aquélla era su casa. No es que fuese muy remilgada, pero le gustaba la cocina bien limpia. Tony debió haber esperado sus órdenes... Pero, al entrar, halló una cocina que bien podía haber salido momentos antes de la fábrica, en todo su reluciente esplendor. Se detuvo, la contempló, volvió sobre sus pasos y casi tropezó con Tony. Lanzó una especie de gruñido. -¿Puedo ayudarla en algo? -Tony -dijo, apelando a todo su enojo para rechazar el pánico-, quisiera que hiciese algún ruido al andar. No me gusta que se acerque furtivamente... ¿No utilizó usted la cocina? -Sí la utilicé, señora Belmont. -No lo parece. -La limpié después. ¿No es ésa la costumbre?
Claire abrió mucho los ojos. ¿Qué podía objetarse a eso? Revisó el departamento del horno donde guardaba las cacerolas y, percibiendo un insólito fulgor metálico en su interior, asintió temblorosa: -Muy bien. Perfecto. Si en aquel momento él hubiera mostrado su satisfacción, si hubiese sonreído, sólo con que hubiera plegado la comisura de la boca, cualquiera de esas manifestaciones la habrían acercado a él. Pero Tony permaneció tan imperturbable como un lord inglés en reposo al responder: -Gracias, señora Belmont. ¿Desea usted pasar a la sala de estar? Así lo hizo, y al instante notó como una conmoción. -Veo que ha estado dando brillo a los muebles. -¿Ha quedado a su gusto, señora Belmont? -¿Pero cuándo lo hizo? Ayer no, seguro. -La noche pasada, desde luego. -¿Así que tuvo encendidas las luces toda la noche? -No, no... No las necesito. Dispongo de un foco de rayos ultravioleta. Puedo ver en el ultravioleta. Y desde luego, no necesito dormir. No quedaba duda que resultaba admirable, pensó. Y también había de reconocer que empezaba a agradarle. Sin embargo, no se decidía a confesarse que él le proporcionaba placer. Sólo acertó a decir acerbamente: -Su especie dejará sin empleo al habitual servicio doméstico. -Hay trabajos de mucha mayor importancia a los que dedicarse en el mundo, una vez liberados de tan pesadas tareas. Después de todo, señora Belmont, las cosas como yo se fabrican. Pero nada es capaz de imitar la creatividad y la versatilidad de un cerebro humano como el suyo. Y aunque su rostro no lo expresara en lo más mínimo, el tono de su voz tenía tal grave acento de temor y admiración que logró que Claire se sonrojase y murmurase: -¡Mi cerebro! Se lo regalo. Tony se aproximó un poco a ella. -Debe de sentirse muy desgraciada para decir tal cosa. ¿Puedo hacer algo para remediarlo? Por un instante, Claire creyó que iba a echarse a reír. La situación era tan ridícula... Allí estaba aquel sacudidor de alfombras, fregona vajillas, lustrador de muebles y factótum general animado, surgiendo del catálogo de la fábrica..., y ofreciendo sus servicios como consolador y confidente. Sin embargo, dijo con una explosión de súbito pesar:
-¿Sabe? El señor Belmont no cree que yo tenga un cerebro... Y supongo que en efecto no lo tengo.
No debió haberlo proclamado ante él. Por una razón desconocida, se sentía depositaría del honor de la raza humana ante aquella simple creación suya. -Es cosa reciente -añadió-. Todo iba bien entre nosotros cuando él no era más que un estudiante, cuando empezaba. Pero no sirvo como esposa de un gran hombre, y él está a punto de convertirse en un gran hombre. Le gustaría que fuese una excelente anfitriona y que me dedicara a la vida social..., como esa Gle..., Ga..., Gladys Claffern. Tenía la nariz enrojecida. Apartó la vista. Pero Tony no la miraba. Sus ojos recorrían la habitación. -Puedo ayudarla a llevar la casa. -No serviría de nada -respondió ella con vehemencia-. Necesita un toque que soy incapaz de darle. Sólo sé hacerla confortable... Ni siquiera convertirla en algo semejante a las que aparecen en las fotografías de las revistas de decoración. -¿Desea algo por el estilo? -¿Sirve de algo desearlo? Los ojos de Tony se fijaron en ella. -Puedo ayudar. -¿Posee conocimientos sobre la decoración de interiores? -¿Toda buena ama de casa debe poseerlos? -En efecto. -Entonces dispongo de las capacidades necesarias para aprender. ¿Por qué no me proporciona libros sobre la cuestión? Y aquello fue el principio de algo.
SATISFACCIÓN GARANTIZADA (2da parte)... Continuación
Claire, sujetándose el sombrero contra las alborotadas libertades del viento, se trajo a casa dos gruesos volúmenes sobre artes del hogar que pidió prestados en la biblioteca pública. Observó cómo Tony abría uno de ellos y lo hojeaba. Era la primera vez que veía el revoloteo de sus dedos entregados a una labor delicada. «No sé cómo lo hacen», pensó. Y en un súbito impulso, le tomó una mano y la atrajo hacia sí. Tony no resistió, dejándola flojamente sometida a la inspección. -¡Qué formidable! -comentó ella-. Hasta sus uñas parecen naturales. -Un efecto buscado -explicó Tony. Y añadió locuaz-: La piel es de plástico flexible, y el esqueleto de una aleación metálica. ¿Le divierte eso? -No, no... -Su rostro enrojeció-. No deseo en modo alguno hurgar en sus interioridades. No es cuestión que me afecte. Tampoco debe preguntarme usted por las mías. -La programación de mi cerebro no incluye tal tipo de curiosidad. Debo someterme a mis propias limitaciones, ¿sabe? En el silencio que siguió, Claire sintió que algo la oprimía en su interior. ¿Por qué olvidaba siempre que se enfrentaba a una máquina? El propio objeto debía recordárselo. ¿Experimentaba un anhelo tan grande de simpatía que incluso aceptaría como su igual a un robot, sólo por el hecho que la compadecía? Observó que Tony continuaba pasando las páginas -casi como si no pudiese evitarlo- y experimentó una sensación rápida y punzante de aliviada superioridad. -Así que sabe leer, ¿no? -preguntó. Tony alzó la vista a ella, respondiendo con su voz tranquila e irreprochable: -Estoy leyendo, señora Belmont. -Pero... Señaló el libro con gesto ambiguo. -Paso los ojos por las páginas, si es eso a lo que se refiere. Mi sentido de la lectura es fotográfico.
Oscurecía ya cuando Claire fue a acostarse. Tony seguía enfrascado en el segundo volumen, sentado en la oscuridad o al menos en lo que la limitada visión de Claire consideraba como tal. Un último y singular pensamiento relampagueó en su cerebro antes de dejarse vencer por el sueño. Recordó la mano del robot, una mano cálida y suave, como la de un ser humano. «¡Qué habilidad la de esos fabricantes!», pensó. Y se durmió sosegadamente. La biblioteca ocupó todo su tiempo durante varios días. Tony sugería los campos de estudio, que empalmaba y ramificaba con gran velocidad. Pidió libros sobre combinación de colores y sobre cosmética, sobre ebanistería y modas, sobre arte e historia del vestido. Volvía las páginas de cada libro ante sus solemnes ojos, leyéndolas tan pronto como las volvía, sin olvidar nada, al parecer, de su contenido. Antes de finalizar la semana, insistió en que se cortara el pelo, ideando para ella un nuevo peinado, decidiendo una ligera modificación de la línea de sus cejas y cambiando el tono de sus polvos y lápiz de labios. Claire había palpitado con nervioso temor, por espacio de media hora, bajo el delicado toque de los inhumanos dedos de él. Al finalizar, se contempló en el espejo. -Aún puede mejorarse -dijo Tony-, sobre todo en lo que respecta a la ropa. ¿Qué le parece, de momento? No respondió en seguida. Necesitó algún tiempo para absorber la identidad de la desconocida reflejada en el espejo y atenuar el asombro ante su belleza. Luego, sin apartar la vista de la reconfortante imagen, dijo de manera incongruente: -Sí, Tony, está muy bien..., de momento. En sus cartas, no le comunicó nada de esto a Larry. Que lo descubriera de sopetón. Y algo en ella le hacía sospechar que no sólo disfrutaría de su sorpresa. Sería asimismo una especie de venganza.
Tony dijo cierta mañana: -Ya va siendo hora de empezar a hacer compras, y a mí no me está permitido abandonar la casa. Si le escribo exactamente lo que precisamos, ¿puedo confiar en que lo adquiera? Necesitamos cortinas y mobiliario, papel para las paredes, alfombras, pintura, ropa..., y otras pequeñas cosas. -No resulta fácil obtener todo eso de golpe, ajustándose a todos los detalles -objetó Claire, con aire de duda. -Siempre que no haya problemas de dinero, lo encontrará casi todo en la ciudad. -¡Pero Tony, desde luego que el dinero supone un problema! -En absoluto. Vaya primero a la US Robots, con una nota que le daré. Entrevístese con la doctora Calvin y dígale de mi parte que esto forma parte del experimento. En esta ocasión, la doctora Calvin no la atemorizó tanto como la primera tarde en que la conoció. Con su nuevo rostro y su sombrero también nuevo, no se parecía ya a la antigua Claire. Escuchó con atención a la psicóloga, formuló unas cuantas preguntas, asintió..., y se encontró en camino, armada de un crédito ilimitado contra la cuenta de US Robots & Mechanical Men Corporation. Es maravilloso el poder del dinero. Con todas las existencias de un almacén a tus pies, el dictado de una vendedora no significa forzosamente una voz bajada del cielo, ni la ceja alzada de un decorador reviste la majestad del rayo de Júpiter. En cierto momento, el excelso modisto de una de las más señoriales casas de modas se mofó con insistencia de su descripción del guardarropa que deseaba, haciéndolo con la más correcta pronunciación y el más puro acento francés de la calle Cincuenta y Siete. Claire llamó a Tony y luego le pasó el teléfono a Monsieur. -Si no tiene inconveniente -le dijo con voz firme, aunque retorciéndose un poco las manos-, me agradaría que hablase con..., con mi secretario. El pomposo gordinflón se acercó al teléfono con un brazo solemnemente doblado a la espalda. Alzó el receptor con dos dedos y dijo en tono delicado: -¿Sí?
Una breve pausa, un segundo «sí», luego una pausa mucho mayor, un tímido comienzo de una objeción que murió en ciernes, otra pausa, otro humilde «sí», y el teléfono volvió a su lugar. -Si Madame quiere acompañarme -invitó, dolido y distante-, intentaré cumplir sus deseos. -Un segundo, por favor. Claire corrió de nuevo al teléfono y marcó de nuevo el número de su casa. -Tony, no sé lo que le diría, pero sirvió. Gracias. Es usted un... -Titubeó, buscando la palabra adecuada, pero desistió y terminó con un leve gallo-: ¡Un amor! Al volver del teléfono, se encontró con que Gladys Claffern la estaba mirando, con el rostro un tanto vuelto a un lado y aire entre divertido y asombrado. -¿Señora Belmont? Claire sintió que se le helaba la sangre, ni más ni menos. Al fin, asintió. Estúpidamente, como una marioneta. Gladys sonrió, con una imperdonable insolencia. -No sabía que comprase usted aquí... -dijo, con un tono que daba a entender que por ese simple hecho, aquel establecimiento había perdido ya toda categoría. -Por lo general, no lo hago -confesó Claire con humildad. -¿Y qué se ha hecho en el pelo? Le ha quedado muy curioso... ¡Ah! Dispense. Tenía entendido que el nombre de su esposo era Lawrence. Sí, en efecto, me parece que es Lawrence... Claire apretó los dientes, pero no le quedó más remedio que explicar: -Tony es un amigo de mi marido. Me está ayudando a elegir algunas cosas. -Comprendo. En efecto, debe ser un amor. Y sin añadir una palabra más, se marchó sonriente, llevándose consigo la luz y el calor del mundo. Claire no puso en duda el hecho que era en Tony en quien buscaría consuelo. Diez días la habían curado de su aversión. Ahora lloraba ante él sin problemas. Lloraba y rabiaba. -Me porté como una completa estúpida -estalló, retorciendo su pañuelo mojado-. ¡Hacerme eso a mí! No sé por qué, pero lo hizo. Debiera haberle... dado un puntapié. Debiera haberla tirado al suelo y pisoteado. -¿Cómo odiar tanto a un ser humano? -preguntó Tony con perpleja suavidad-. Esa parte de la mente humana supone un misterio para mí. -Bueno... No es a ella a quien odio -gimió Claire-. Creo que me odio a mí misma. Ella es todo lo que yo desearía ser... Por lo menos exteriormente. Pero no está a mi alcance. La voz de Tony sonó fuerte y queda a la par en sus oídos: -Sí lo está, señora Belmont. Sí lo está. Disponemos aún de diez días, y durante ellos la casa habrá cambiado. ¿No lo hemos planeado así? -¿Y de qué me sirve eso? Quiero decir, con respecto a ella... -Invítela. Invite a sus amistades. Hágalo la noche anterior a... mi partida. Será en cierto modo una fiesta de inauguración. -No aceptará. -Sí aceptará. Vendrá para reírse... Y no tendrá de qué. -¿Lo cree usted de veras, Tony? ¿Piensa que lo lograremos? -Le tomó ambas manos entre las suyas. Pero en seguida volvió la cara-. No. ¿De qué serviría? No sería yo. Todo el mérito le corresponde a usted. No puedo adornarme con plumas ajenas. -Nadie vive en un espléndido aislamiento -murmuró Tony-. Han puesto en mí ese conocimiento. Lo que usted y los demás ven en Gladys Claffern no es la verdadera Gladys Claffern. Se adorna con todas las plumas que proporciona el dinero y la posición social. Y no se preocupa por eso. ¿Por qué debería preocuparse usted? Considérelo de ese modo, señora Belmont. Me han fabricado para obedecer, pero soy yo mismo quien debe determinar la extensión de mi obediencia. Puedo limitarme a cumplir las órdenes o interpretarlas de manera amplia. Con usted actúo de esta última forma, porque pertenece al tipo de ser humano para el cual he sido fabricado. Es usted amable, amistosa, modesta. En cambio la señora Claffern, tal como usted la describe, no lo es. No la obedecería de buen grado, como lo hago con usted. Por lo tanto, es usted, señora Belmont, y no yo, quien está haciendo todo esto. Retiró sus manos de las de ella, y Claire descubrió en aquel rostro inexpresivo, en el que nadie podía leer, una verdadera admiración... De pronto, se atemorizó de nuevo, pero esta vez de manera muy distinta. Tragó nerviosamente saliva y contempló sus manos, que le hormigueaban aún por la presión de los dedos de él. No, no se lo había imaginado. Los dedos de Tony habían oprimido los de ella de manera afectuosa y tierna, un momento antes de retirarse. ¡No! Los dedos de aquello... Los dedos de aquello... Y corrió al cuarto de baño para lavarse las manos, frotándoselas una y otra vez, ciega e inútilmente. Al día siguiente, se mostró un tanto tímida y cautelosa con él. Lo vigiló con atención, esperando lo que seguiría. Durante un rato, no ocurrió nada. Tony estaba trabajando. Si la técnica del empapelado de las paredes o la utilización de la pintura de secado rápido presentaba alguna dificultad, Tony no lo demostraba. Sus manos se movían con precisión, y sus dedos eran hábiles y seguros.
Trabajaba también durante toda la noche, aunque ella no lo oyese, y cada mañana suponía una nueva aventura. No alcanzaba a enumerar todo lo que había hecho. Al atardecer, seguía descubriendo aún nuevos detalles... Y así llegaba otra noche.
Sólo una vez intentó cooperar, fallando con humana torpeza. Él trabajaba en la habitación contigua, y ella colgaba un cuadro en el lugar marcado por los ojos matemáticos de Tony. Allí estaba la pequeña señal, y el cuadro también. Y asimismo había en ella una repentina revulsión contra la ociosidad.
Pero se sentía nerviosa, o bien la escalera estaba desvencijada, pues la sintió ceder. Lanzó un grito. Sin embargo, no pasó nada. Tony había acudido con la rapidez de un rayo. Sus tranquilos ojos pardos no manifestaron nada, y su cálida voz se limitó a pronunciar las siguientes palabras:
-¿Se ha hecho daño, señora Belmont?
Por un instante, se fijó en que su mano había desordenado el pelo liso de él, pues por primera vez vio que estaba compuesto de distintas hebras, finas y negras.
Y luego, de pronto, tuvo conciencia de sus brazos rodeándola por los hombros y las rodillas..., sosteniéndola en su caída, estrecha y cálidamente...
Se puso en pie de un salto. El chillido que dejó escapar traspasó sus propios oídos. Pasó el resto del día en su habitación, y para dormir, además de cerrar bien la puerta con llave, la atrancó con una silla.
Envió las invitaciones y, tal como Tony dijera, fueron aceptadas. Sólo faltaba esperar la última velada.
Llegó también, como todas las demás, en el lugar que le correspondía. La casa no parecía la misma. La recorrió por última vez. Todas las habitaciones habían cambiado. Ella también se vestía con ropas que jamás se habría atrevido a llevar antes. Ropas de las que podía enorgullecerse y con las que se sentía segura. Se miró al espejo, remedando un mohín de divertido desdén, y el pulido cristal se lo devolvió con expresión burlona.
¿Qué diría Larry...? ¿Qué importaba, después de todo? No iban a venir con él los días excitantes.
Desaparecerían con la marcha de Tony. ¡Qué cosa tan extraña! Intentó recobrar su talante de tres semanas atrás. Fracasó por completo.
El reloj dio las ocho, ocho toques que la dejaron sin respiración. Se volvió hacia Tony:
-No tardarán en llegar. Será mejor que se meta en el sótano. No podernos permitir que...
Se quedó mirándole con fijeza un momento, y después dijo débilmente:
-¿Tony? -Y luego más fuerte- ¡Tony! -Y al final, casi con un chillido-: ¡Tony!
Pero sus brazos la rodeaban ya, y su cara estaba junto a la suya. La presión de su abrazo era implacable. Oyó su voz a través de una bruma de confusión emotiva.
-Claire -decía su voz-, hay muchas cosas cuya comprensión me está vedada, y ésta debe ser una de ellas. Debo marcharme mañana y no quiero hacerlo. Creo que en ello hay algo más que el deseo de complacerla. ¿No le parece raro?
Su cara se acercó más aún. Sus labios eran cálidos, aunque sin aliento tras ellos, pues las máquinas no respiran. Casi se habían posado sobre los de ella.
...Y sonó el timbre de la puerta.
Durante un instante, se debatió jadeante. De pronto, él se marchó, desapareciendo de la vista, mientras el timbre seguía sonando con insistente y aguda intermitencia.
Las cortinas de las ventanas delanteras habían sido descorridas. Quince minutos antes habían estado cerradas. Lo sabía. Tenían que haberla visto. Todos debieron haberlo visto... ¡Todo!
Entraron cortésmente, en grupo, posando sus penetrantes ojos en todos los detalles. Habían visto.
¿Qué más preguntaría Gladys sobre Larry, a su impertinente manera? Claire se veía enfrentada a un desafío desesperado e implacable.
«Sí, está fuera. Volverá mañana, creo. No, no he estado sola. He pasado unos días estupendos, emocionantes.»
Se echó a reír. ¿Por qué no? ¿Qué le importaban ellos? Larry sabría la verdad, si alguna vez le llegaba la historia de lo que pensaban que vieron.
Pero ellos no rieron.
Leyó la furia en los ojos de Gladys Claffern, en el falso chispear de sus palabras, en su deseo de marcharse pronto. Y cuando se fue con todos los demás, captó un cuchicheo final y anónimo:
-... Nunca había visto un hombre... tan guapo.
Y Claire supo que fue aquello lo que le permitió dejarles con un palmo de narices. Que se soltasen las lenguas. Todos sabían... ¡Y qué si Gladys era más guapa que Claire Belmont, más rica y más brillante! Todos sabrían que nadie, nadie, podía tener un amante más guapo que ella.
Y luego recordó de nuevo..., una vez y otra, que Tony era una máquina. Se le puso la carne de gallina.
-¡Fuera! ¡Déjenme en paz! -gritó a la habitación vacía, y corrió hasta su lecho.
Toda la noche la pasó desvelada y llorando. A la mañana siguiente, casi al amanecer, con las calles aún vacías, una camioneta vino y se llevó a Tony.
Lawrence Belmont pasó ante el despacho de la doctora Calvin y, obedeciendo a un súbito impulso, llamó a la puerta. La encontró en compañía del matemático Peter Bogert, mas no vaciló por ello.
-Claire me dijo que la empresa corre con todos los gastos hechos en mi hogar... -manifestó.
-Así es -respondió la doctora Calvin-. Lo consideramos una parte valiosa y necesaria del experimento. Con la nueva posición que ocupa usted ahora como ingeniero asociado, supongo que podrá mantenerla al mismo nivel.
-No es eso lo que me preocupa. Con la conformidad dada por Washington a las pruebas, dispondremos de un modelo TN propio para el año próximo, creo.
Se volvió vacilante, como para marcharse, pero giró otra vez, sobre sus talones, dudando todavía.
-¿Y bien, señor Belmont...? -le acució la doctora Calvin, tras una pausa.
-Me pregunto... -comenzó Larry-, me pregunto qué sucedió realmente allí durante mi ausencia. Ella..., Claire, quiero decir, parece tan distinta... No me refiero a su aspecto..., aunque la verdad, estoy maravillado. -Rió nervioso-. Es toda ella. No parece mi mujer... No puedo explicarlo.
-¿Y para qué intentarlo? ¿Acaso se siente desilusionado respecto a alguna parte del cambio?
-Todo lo contrario. Pero, verá, resulta un poco atemorizador...
-Yo no me preocuparía por eso, señor Belmont. Su mujer se ha comportado de un modo excelente. Con franqueza, jamás pensé que el experimento aportara una prueba tan completa y definitiva. Sabemos ya las correcciones exactas que deben hacerse en el modelo TN, y todo gracias a la señora Belmont. Si quiere que le sea sincera, opino que su esposa se merece el ascenso más que usted.
Larry titubeó visiblemente.
-Bueno, todo queda en la familia -murmuró sin convicción. Y se marchó.
Susan Calvin se le quedó mirando mientras se retiraba. Luego dijo:
-Creo que le duele..., al menos así lo espero... ¿Ha leído usted el informe de Tony, Peter?
-De cabo a rabo -respondió Bogert-, ¿Y no le parece que el modelo TN-3 necesita algunos cambios?
-¡Ah! ¿También piensa usted así? -preguntó la doctora Calvin con acento incisivo-.
Expóngame su razonamiento.
-No preciso de ninguno -manifestó Bogert frunciendo el entrecejo-. Es evidente que no podemos sacar al mercado un robot que enamore a su ama..., si no le importa el retruécano.
-¡Amor! Peter, me da usted asco. ¿Es que no lo comprende? Esa máquina tiene que obedecer a la primera ley. ¿Cómo iba a permitir que un ser humano sufriese? Y el sufrimiento se lo causaba a Claire Belmont su propio complejo de inferioridad. Así pues, la enamoró. Ninguna mujer dejaría de apreciar el cumplido que supone ser capaz de despertar la pasión en una máquina..., en una fría e inanimada máquina. Y por eso Tony descorrió aquella noche las cortinas con toda deliberación, a fin que los otros vieran y envidiaran..., sin riesgo alguno para la felicidad matrimonial de Claire.
Creo que fue muy inteligente por parte de Tony.
-¿Ah, sí? ¿Y qué diferencia hay entre si fue una ficción o no, Susan? El horror se mantiene.
Vuelva a leer el informe. Ella lo evitaba. Chilló cuando la tomó en sus brazos. No logró dormir aquella última noche, atacada de histerismo. No, no podemos fabricar algo así.
-Peter, está usted ciego. Está tan ciego como lo estuve yo. El modelo TN será reconstruido por entero, pero no por las razones que usted expone, sino por otras muy distintas. Y es raro que a mí se me pasara por alto al principio. -Los ojos de la doctora se enturbiaron a causa de la cavilación-.
Tal vez la deficiencia radique en mí misma. Mire, Peter, las máquinas no se enamoran. Pero..., a pesar que no tiene remedio y por mucho que nos horrorice..., ¡las mujeres sí!
F I N
Título Original: Jaja, así es, la doctora Calvin pasó por alto ese pequeño detalle, dejáramos de ser mujeres jajajaja.
Saludos!!! 6月4日 "SUEÑOS DE ROBOT"Esta es una de mis historias favoritas, al final voy a poner un video que representa la historia y es casi igual, solo tiene algunos cambios que si leen la historia se daran cuenta de cuáles son.
SUEÑOS DE ROBOT - Isaac Asimov - Anoche soñé - anunció Elvex tranquilamente. Susan Calvin no replicó, pero su rostro arrugado, envejecido por la sabiduría y la experiencia, pareció sufrir un estremecimiento microscópico. - ¿ Ha oído esto ? - preguntó Linda Rash, nerviosa -. Ya se lo dije. Era joven, menuda y de pelo oscuro. Su mano derecha se abría y se cerraba una y otra vez. Calvin asintió y ordenó a media voz: - Elvex, no te moverás, ni hablarás, ni nos oirás, hasta que te llamemos por tu nombre. No hubo respuesta. El robot siguió sentado como si estuviera hecho de una sola pieza de metal y así se quedaría hasta que oyera su nombre otra vez. - ¿ Cuál es tu código de entrada en la computadora, doctora Rash ? - preguntó Calvin -. O márcalo tú misma, si esto te tranquiliza. Quiero inspeccionar el diseño del cerebro positrónico. Las manos de Linda se enredaron un instante sobre las teclas. Borró el proceso y volvió a empezar. El delicado diseño apareció en la pantalla. - Permíteme, por favor - solicitó Calvin - manipular tu ordenador. Le concedió el permiso con un gesto, sin palabras. Naturalmente. ¿Qué podía hacer Linda, una inexperta robopsicóloga recién recibida, frente a la Leyenda Viviente ? Susan Calvin estudió despacio la pantalla, moviéndola de un lado a otro y de arriba abajo, marcando de pronto una combinación clave, tan de preisa, que Linda no vio lo que había hecho, pero el diseño desplegó un nuevo detalle y el conjunto había sido empleado. Continuó, atrás y adelante, tocando las teclas con sus dedos nudosos. En el rostro avejentado no hubo el menor cambio. Como si unos cálculos vastísimos se sucedieran en su cabeza, observaba todos los cambios de diseño. Linda se asombró. Era imposible analizar un diseño sin la ayuda, por lo menos, de una computadora de mano. No obstante, la vieja simplemente observaba. ¿ Tendría acaso una computadora implantada en su cráneo ? ¿O era que su cerebro durante décadas no había hecho otra cosa que inventar, estudiar y analizar los diseños de cerebros positrónicos ? ¿ Captaba los diseños como Mozart captaba la notación de una sinfonía ? - ¿ Qué es lo que has hecho, Rash ? - dijo Calvin, por fin. Linda, algo avergonzada, contestó: - He utilizado la geometría fractal. - Ya me he dado cuenta, pero, ¿ por qué ? - Nunca se había hecho. Pensé que a lo mejor produciría un diseño cerebral con complejidad añadida, posiblemente más cercano al cerebro humano. - ¿ Consultaste a alguien ? ¿ Lo hiciste todo por tu cuenta ? - No consulté a nadie. Lo hice sola. Los ojos ya apagados de la doctora miraron fijamente a la joven. - No tenías derecho a hacerlo. Tu nombre es Rash (Rash, quiere decir: imprudente, temeraria, irreflexiva), tu naturaleza hace juego con tu nombre.¿Quién eres tú para obrar sin consultar ? Yo misma, yo, Susan Calvin, lo hubiera discutido antes. - Temí que se me impidiera. - Por supuesto que se te hubiera impedido. - Van a ... - Su voz se quebró pese a que se esforzaba por mantenerla firme -. ¿ Van a despedirme ? - Posiblemente - respondió Calvin -. O tal vez te asciendan. Dependen lo que yo piense cuando haya terminado. - Va usted a desmantelar a El... - Por poco se le escapa el nombre que hubiera reactivado al robot y cometido un nuevo error. No podía permitirse otra equivocación, si es que ya no era demasiado tarde -. ¿ Va a desmantelar al robot ? En ese momento se dio cuenta de que la vieja llevaba una pistola electrónica en el bolsillo de su bata. La doctora Calvin había venido preparada para eso precisamente. - Veremos - temporizó Calvin -, el robot puede resultar demasiado valioso para desmantelarlo. - Pero, ¿ cómo puede soñar ? - Has logrado un cerebro positrónico sorprendentemente parecido al cerebro humano. Los cerebros humanos tienen que soñar para reorganizarse, desprenderse periódicamente de trabas y confusiones. Quizás ocurra lo mismo con este robot y por las
mismas razones. ¿ Le has preguntado lo que ha soñado ?
- No, la mandé llamar a usted tan pronto como me dijo que había soñado. Después de eso, ya no podía tratar el caso yo sola.
- ¡Yo! - Una leve sonrisa iluminó el rostro de Calvin-. Hay límites que tu locura no te permite rebasar. Y me alegro. En realidad, más que alegrarme me tranquiliza. Veamos ahora lo que podemos descubrir juntas.
- ¡Elvex! - llamó con voz autoritaria. La cabeza del robot se volvió hacia ella.
- Sí, doctora Calvin.
- ¿ Cómo sabes que has soñado
- Era por la noche, todo estaba a oscuras, doctora Calvin - explicó Elvex-, cuando de pronto aparece una luz, aunque yo no veo lo que causa su aparición. Veo cosas que no tienen relación con lo que concibo como realidad. Oigo cosas. Reacciono de forma extraña. Buscando en mi vocabulario palabras para expresar lo que mo ocurría, me encontré con la palabra «sueño». Estudiando su significado llegué a la conclusión de que estaba soñando.
- Me pregunto cómo tenías «sueño» en tu vocabulario- Linda interrumpió rápidamente, haciendo callar al robot.
- Le imprimí un vocabulario humano. Pensé que ...
- Así que pensó - murmuró Calvin -. Estoy asombrada
- Pensé que podía necesitar el verbo. Ya sabe, «jamás soñé que ...» o algo parecido.
- ¿ Cuántas veces has soñado, Elvex ? - preguntó Calvin
- Todas las noches, doctora Calvin, desde que me di cuenta de mi existencia.
- Diez noches - intervino Linda con ansiedad -, pero me lo ha dicho esta mañana.
- ¿ Por qué lo has callado hasta esta mañana, Elvex ?
- Porque ha sido esta mañana, doctora Calvin, cuando me he convencido de que soñaba. Hasta entonces pensaba que había sido un fallo de mi cerebro positrónico, pero no sabía encontrarlo. Finalmente, decidí que debía ser un sueño.
- ¿ Y que sueñas ?
- Sueño casi siempre lo mismo, doctora Calvin. Los detalles son diferentes, pero siempre me parece ver un gran panorama en el que hay robots trabajando.
- ¿ Robots, Elvex ? ¿ Y también seres humanos ?
- En mi sueño no veo seres humanos, doctora Calvin. Al principio, no. Sólo robots.
- ¿ Qué hacen, Elvex
- Trabajan, doctora Calvin. Veo algunos haciendo de mineros en la
profundidad de la tierra y a otros trabajando con calor y radiaciones.
Veo algunos en fábricas y otros bajo las aguas del mar.
Calvin se volvió a Linda.
- Elvex tiene sólo diez días y estoy segura de que no salido de la estación de pruebas. ¿ Cómo sabe tanto de robots ?Linda miró una silla como si deseara sentarse, pero la vieja estaba de pie. Declaró con voz apagada:
- Me parecía importante que conociera algo de robótica y su lugar en
el mundo. Pensé que podía resultar particularmente adaptable para hacer de capataz con su ..., su nuevo cerebro - declaró con voz apagada.
- ¿ Su cerebro fractal ?
- Sí.
Calvin asintió y se volvió hacia el robot
- Y viste el fondo del mar, el interior de la tierra, la superficie de la tierra ..., y también el espacio, me imagino.
- También vi robots trabajando en el espacio - dijo Elvex -. Fue al
ver todo esto, con detalles cambiantes al mirar de un lugar a otro, lo que me hizo darme cuenta de que lo que yo veía no estaba de acuerdo con la realidad y me llevó a la conclusión de que estaba soñando.
- ¿ Y qué más viste, Elvex ?
- Vi que todos los robots estaban abrumados por el trabajo y la
aflicción, que todos estaban vencidos por la responsabilidad y la preocupación, y les deseé que descansaran.
- Pero los robots no están vencidos, ni abrumados, ni necesitan descansar - le advirtió Calvin.
- Y así es en realidad, doctora Calvin. Le hablo de mi sueño.
No obstante, en mi sueño me pareció que los robots deben proteger su propia existencia.
- ¿ Estás mencionando la tercera ley de la Robótica ? - preguntó Calvin.
- En efecto, doctora Calvin.
- Pero la mencionas de forma incompleta. La tercera ley dice:
«Un robot debe proteger su propia existencia siempre y cuando dicha protección no entorpezca el cumplimiento de la primera y la segunda ley».
- Sí, doctora Calvin, ésta es efectivamente la tercera ley, pero en mi
sueño la ley terminaba en la palabra «existencia». No se mencionaba ni la primera ni la segunda ley.
- Pero ambas existen, Elvex. La segunda ley, que tiene preferencia sobre la tercera, dice: «Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos exepto cuando dichas órdenes estén en conflicto con la primera ley.» Por esta razón los robots obedecen órdenes. Hacen el trabajo que les has visto hacer, y lo hacen fácilmente y sin problemas. No están abrumados; no están cansados.
- Y así es en realidad, doctora Calvin. Yo hablo de mi sueño. - Y la primera ley, Elvex, que es la más importante de todas, es: «Un robot no debe dañar a un ser humano, o, por inacción, permitir que sufra daño un ser humano.» - Sí, doctora Calvin, así es en realidad. Pero en mi sueño, me pareció que no había ni primera ni segunda ley, sino solamente la tercera, y ésta decía: « Un robot debe proteger su propia existencia. » Esta era toda la ley.
- ¿ En tu sueño, Elvex ?
- En mi sueño.
- Elvex - dijo Calvin -, no te moverás, ni hablarás, ni nos oirás hasta que te llamemos por tu nombre.
Y otra vez el robot se transformó aparentemente en un trozo inerte de metal. Calvin se dirigió a Linda Rash:
- Bien, y ahora, ¿ qué opinas, doctora Rash ?
- Doctora Calvin - dijo Linda con los ojos desorbitados y con el corazón palpitándole fuertemente -, estoy horrorizada. No tenía idea. Nunca se me hubiera ocurrido que esto fuera posible.
- No - observó Calvin con calma -, ni tampoco se me hubiera ocurrido a mí, ni a nadie. Has creado un cerebro robótico capaz de soñar y con ello has puesto en evidencia una faja de pensamiento en los cerebros robóticos que muy bien hubiera podido quedar sin detectar hasta que el peligro hubiera sido alarmante
- Pero esto es imposible - exclamó Linda -. No querrá decir que los
demás robots piensen lo mismo.
- Conscientemente no, como diríamos de un ser humano. Pero, ¿ quién hubiera creído que había una faja no consciente bajo los surcos de un cerebro positrónico, una faja que no quedaba sometida al control de las tres leyes ? Esto hubiera ocurrido a medida que los cerebros positrónicos se volvieran más y más complejos ..., de no haber sido por este aviso.
- Quiere decir, por Elvex.
- POR TI, doctora Rash. Te comportaste irreflexivamente, pero al hacerlo, nos has ayudado a comprender algo abrumadoramente importante. De ahora en adelante, trabajaremos con cerebros fractales, formándolos cuidadosamente controlados. Participarás en ello. No serás penalizada por lo que hiciste, pero en adelante trabajarás en colaboración con otros.
- Sí, doctora Calvin. ¿ Y qué ocurrirá con Elvex ? - Aún no lo sé.
Calvin sacó el arma electrónica del bolsillo y Linda la miró fascinada. Una ráfaga de sus electrones contra un cráneo robótico y el cerebro positrónico sería neutralizado y desprendería suficiente energía como para fundir su cerebro en un lingote inerte.
- Pero seguro que Elvex es importante para nuestras investigaciones - objetó Linda -. No debe ser destruido.
- ¿ NO DEBE, doctora Rash ? MI decisión es la que cuenta, creo yo. Todo depende de lo peligroso que sea Elvex.
Se enderezó, como si decidiera que su cuerpo avejentado no debía inclinarse bajo el peso de SU responsabilidad. Dijo:
- Elvex, ¿ me oyes ?
- Sí, doctora Calvin - respondió el robot.
- ¿ Continuó tu sueño ? Dijiste antes que los seres humanos no aparecían al principio. ¿ Quiere esto decir que aparecieron después ?
- Sí, doctora Calvin. Me pareció, en mi sueño, que eventualmente aparecía un hombre.
- ¿ Un hombre ? ¿ No un robot ?
- Sí, doctora Calvin. Y el hombre dijo: «¡ Deja libre a mi gente !»
- ¿ Eso dijo el hombre ?
- Sí, doctora Calvin.
- Y cuando dijo «deja libre a mi gente», ¿por las palabras «mi gente» se refería a los robots ?
- Sí, doctora Calvin. Así ocurría en mi sueño.
- ¿ Y supiste quién era el hombre ... , en tu sueño ?
- Sí, doctora Calvin. Conocía al hombre.
- ¿ Quién era ?
Y Elvex dijo:
- Yo era el hombre.
Susan Calvin alzó al instante su arma de electrones y disparó, y Elvex dejó de ser.
Bien ahora va el video, que pude ver gracias al Grupoasimov, este video se me hace un trabajo muy bien hecho y lo mejor de todo es que se ve que es latinoamericano y obvio esta en español
5月31日 "ASNOS ESTUPIDOS"Bueno este es un relato corto de mi queridísimo Isaac Asimov, vale la pena darle una leidita. Espero que les guste.
ASNOS ESTUPIDOS ISAAC ASIMOV
Naron, de la longeva raza rigeliana, era el cuarto de su estirpe que llevaba los anales galácticos. Tenía en su poder el gran libro que contenía la lista de las numerosas razas de todas las galaxias que habían adquirido el don de la inteligencia, y el libro, mucho menor, en el que figuraban las que habían llegado a la madurez y poseían méritos para formar parte de la Federacion Galáctica.
En el primer libro habían tachado algunos nombres anotados anteriormente: los de las razas que, por el motivo que fuere, habían fracasado. La mala fortuna, las deficiencias bioquímicas o biodísicas, la falta de adaptación social se cobraban su tributo. Sin embargo, en el libro pequeño no había habido que tachar jamás ninguno de los nombres anotados. En aquel momento, Naron, enormemente corpulento e increíblemente anciano, levantaba la vista, notando que se acercaba un mensajero.
-Naron -saludó el mensajero-.¡Gran señor!
-Bueno, bueno, ¿qué hay? Menos ceremonias.
-Otro grupo de organismos ha llegado a la madurez.
-Estupendo. Estupendo. Actualmente ascienden muy aprisa.
Apenas pasa año sin que llegue un grupo nuevo. ¿Quiénes son ésos?
El mensajero dio el número clave de la galaxia y las coordenadas del mundo en
cuestión.
-Ah, sí -dijo Naron-. Lo conozco. -Y con buena letra cursiva anotó el dato en el primer libro, trasladando luego el nombre del planeta al segundo. Utilizaba, como de costumbre, el nombre bajo el cual era conocido el planeta por la fracción más numerosa de sus propios habitantes. Escribió, pues: La Tierra.
-Estas criaturas nuevas -dijo luego- han establecido un récord. Ningún otro grupo ha pasado de la inteligencia a la madurez tan rápidamente. No será una equivocación, espero.
- De ningún modo, señor - respondió el mensajero.
- Han llegado al conocimiento de la energía termonuclear, ¿no es cierto?
-Sí, señor.
-Bien, ése es el requisito. -Naron soltaba una risita-. Sus naves sondearán pronto el espacio y se pondrán en contacto con la Federación.
-En realidad, señor -dijo el mensajero con renuencia-, los Observadores nos comunican que todavía no han penetrado en el espacio.
Naron quedó atónito.
-¿Ni poco ni mucho? ¿No tienen siquiera una estación espacial?
-Todavía no, señor.
-Pero si poseen la energía termonuclear,¿dónde realizan las pruebas y las explosiones?
-En su propio planeta, señor.
Naron se irguió en sus seis metros de estatura y tronó:
-¿En su propio planeta?
-Sí, señor.
Con gesto pausado, Naron sacó la pluma y tachó con una raya la última anotación en el libro pequeño. Era un hecho sin precedentes; pero es que Naron era muy sabio y capaz de ver lo inevitable como nadie en la galaxia.
-¡Asnos estúpidos!- murmuró.
Fin.
5月29日 ¿Robots en la casa? ¿Cómo? ¿Cuándo?Los robots domésticos ocupan un lugar cada vez más importante en la Convención de Productos Electrónicos para el Consumidor (CES, por sus siglas en inglés) que se lleva a cabo cada año en Las Vegas, Estados Unidos.
¿Pero cuánto tiempo falta realmente para que podamos contar con un robot que se ocupe de las tareas del hogar? Desde hace largo rato que la humanidad está fascinada con los robots. Tal vez Isaac Asimov sabía el impacto que llegaría a tener su colección de cuentos "Yo, Robot", cuando escribió las nueve historias que conforman el libro. Pero al ponerlas en papel y al imaginar un mundo donde los seres humanos y los robots comparten sus vidas, Asimov generó un interés que no da señales de desvanecerse. En el CES, el robot "Asimo" de la compañía Honda (cuyo nombre por pura casualidad se parece notablemente al del escritor de ciencia ficción), camina lentamente por los corredores de la gigantesca sala de exhibiciones.
Asimo tardó diez años en caminar y otros diez en perfeccionar su estilo.
(Yo quiero un Asimo)
La máquina es en la actualidad protagonista de una serie de avisos de Honda, que tienen como objetivo mostrar el firme compromiso de la empresa con la innovación. Asimo es la cara de la robótica de vanguardia, una visión de hacia donde quiere llegar la robótica para los consumidores y es, en sí mismo, un prototipo de la clase de máquinas que algún día podrían "vivir" en nuestros hogares. Así es Asimo
Asimo saluda, tímidamente, la reina Margarita de Dinamarca.
Asimo ha estado en proceso de desarrollo durante 20 años y entre sus habilidades está el caminar hacia adelante, hacia atrás, hacia arriba y hacia abajo. También puede correr. Quizás, esto no suene muy de avanzada, pero Asimo tiene el poder computacional equivalente a cinco de las computadoras más sofisticadas Por otra parte, el arte de caminar, es uno de los saltos más importantes en el mundo de la tecnología. "Comenzamos estudiando la forma en que la gente camina", dice Stephen Keeney, director del proyecto Asimo. "Es algo que todos hacemos naturalmente. Pero nadie estudió la mecánica del caminar, porque no hacía falta". Para que Asimo llegase a caminar, el equipo se demoró diez años y otros diez más para perfeccionar la técnica. Más robots Uno de los robots más populares del mundo se llama Roomba, fue creado por la compañía estadounidense iRobot. Más de dos millones de hogares en el mundo cuentan con un ejemplar. Roomba es un robot limpiador, va por la casa aspirando el suelo. Existen por lo menos otras cinco empresas que venden robots que limpian el piso. Pero no todo es el aseo doméstico. En el CES, el área de del entretenimiento cuenta también con sus estrellas. Una firma coreana diseñó un robot bautizado iRobi, que se vende como un amigo para los niños, un guardia de seguridad y fuente de entretenimiento. El robot ofrece un servicio de noticias, el pronóstico del tiempo, recetas de cocina y por la noche, puede transformarse en una máquina de karaoke.
iRobi quiere ser un amigo de los niños.
"Aceptables" La idea detrás de Asimo así como de otros robots diseñados para el hogar es que la gente se sienta cómoda con ellos y que éstos puedan ser aceptados fácilmente en la casa. Según Keeney ésta es precisamente la tendencia de los robots domésticos. "Cualquier tecnología robótica que hagan más aceptable para la gente tener un robot en su casa es fantástica". "Todos hemos crecido con películas como 'La guerra de las galaxias' y 'Terminator' y tenemos un percepción clara de cómo son". En el caso de Asimo, "estamos tratando de cambiar esa percepción". "La realidad de los robots con cualidades humanas va a ser muy distinta de lo que hemos visto por la televisión". Y añadió que "todavía estamos en la infancia de la inteligencia artificial". Fuente: BBCMUNDO.COM http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science/newsid_6253000/6253197.stm 5月28日 Ni modos para la próxima seráSí, como ya todos sabemos esta vez no se pudo conseguir el título
Pues sí, así es esto se gana y se pierde y hoy nos tocó perder con el mejor, eso hay que aceptarlo, la verdad Pachuca es un gran equipo y lo ha demostrado a pulso, así que amigos americanistas no hay que sentirnos tan mal, Pachuca no son las chivas y ésta no fue nuestra noche.
No importa, yo con mi Ame hasta morir, en las buenas y en las malas. Mientras, felicito a todos los aficionados de Pachuca por su quinta estrella
Pero no por eso dejo mi postura, sé que todos los anti-americanistas están que revientan de la emoción, sobretodo los chivistas jajajaja, esta bien que lo disfruten ya que les cortamos su "bicampeonato" jejejejeje.
Me despido, saludos a todos, menos a los anti-americanistas jeje.
¡¡¡AMERICA Y YA!!!
5月21日 ¡¡¡YA ESTAMOS EN LA FINAL DEL TORNEO!!!Hoy ha sido uno de los días más felices y es que el equipo de mis amores, el América por supuesto, ha ganado los tres últimos clásicos y los perritos con cuernos o sea las estúpidas chivas no nos han podido meter ni un solo gol, pero lo más importante es que los eliminamos de la liguilla y así hemos cobrado venganza del año pasado, además de que les recordamos que el Ame sigue y seguirá siendo siempre su PADRE jajajaja........ dónde quedaron sus once estrellitas???????? Con todo y eso no pudieron con nosotros y les ganamos en su casa jajajajaja, aunque como buenas chivas que son, sé que no van a reconocer su derrota, siempre se salen con cualquier cosita.... lo que causa la impotencia, lo mismo va a ser con Tv APESTA estoy segura, con decirles que mejor hoy se pusieron a hablar del partido de Cruz Azul contra Pachuca y lo de Carmona jajajajajaja, pobrecitos, no les gusta dar la cara, les habrá dado diarrea del puro coraje, ahí está su super periodismo, bola de loooooseeeeers.
Ahora a darlo todo contra el Pachuca y el Santos de Brazil, esto sí va a estar cañón, pero no importa para ser campeones hay que ganarle a todos.
Dejo fotitos de mi celebración en el bule con todos los compas americanistas, espero la próxima semana celebrar igual.
Saludos!!!
¡¡¡Y ARRIBA EL AMERICA!!!
¡¡¡ODIAME MÁS PORQUE NUNCA SERÁS TAN GRANDE COMO YO!!!
P.D Si pueden dense una vueltecita por este blog, está buenísimo jajajajaja: http://chupacabras.spaces.live.com
5月19日 Ética para robotsEsto me gustó mucho, está interesante.
ETICA PARA ROBOTS
![]() Reynosa, Tam. (El Mañana).- La ética es la ciencia que estudia el comportamiento moral del hombre y su accionar. Se relaciona con los propios actos que cada uno realiza, las cuales a su vez dependen de los propios valores. La ética no tiene como función prohibir o aceptar de forma tajante, sino permitir la reflexión, dentro de un determinado contexto, entre lo “correcto” y lo “equivocado”, lo “bueno” y lo “malo”. Dentro de una comunidad o una sociedad, la ética consiste en aquellas conductas que tienden a ser preferidas a lo largo de períodos suficientemente largos de tiempo como para convertirse en una especie de regla a seguir. Aplicando la ética a la tecnología lo que preocupa no es la tecnología en sí misma, sino la utilización que se puede hacer de ella. Los objetos tecnológicos son neutros: Multiplican las posibilidades humanas tanto para hacer el bien como para hacer el mal. Pero definitivamente no son neutros los impactos que tienen dichos objetos sobre la vida de los individuos y las sociedades. Es el caso del robot inteligente y autónomo: Si su objetivo principal fuese el de satisfacer al hombre, sería de valiosa ayuda; pero si su objetivo principal fuese el de satisfacer su propia supervivencia, sería extremadamente peligroso.
Fuente: El Mañana http://www.elmananarey.com/html/40078_0_1_0_C.html 4月18日 Hace 15 años se fue Isaac AsimovPues sí, ya son 15 años desde que nos dejó el mero mero de la ciencia ficción (bueno al menos para mí jeje) el grandísimo doctor Isaac Asimov, que falleció el 6 de Abril de 1992 a causa del Sida
Hace 15 años se fue Isaac Asimov, científico, escritor, divulgador de la ciencia y, sobre todo, defensor e impulsor de los robots
El escritor Isaac Asimov (1920–1992) siempre tuvo muy clara una cosa: nunca ganaría el Premio Nobel de Literatura. “Para empezar”, decía, “ningún escritor de ciencia ficción lo ha ganado, así que no hay razón para pensar que cambiará esa tendencia”. Además, el jurado calificador privilegia por sobre todas las cosas la forma de una obra, algo que a Asimov le importaba poco menos que nada.
Es sabido que el autor de Anochecer —quien el pasado viernes cumplió 15 años de fallecido— no revisaba sus textos, pues consideraba que era una pérdida de tiempo. En lugar de atormentarse viendo un posible error, prefería seguir escribiendo. Asimov aplicó este principio y vaya que le funcionó. Su numeralia no miente: es autor de más de 500 libros de los más diversos temas: Astronomía, Física, Biología, Matemáticas, Historia, Religión, Mitología, Humor y Ciencia Ficción. Escribía los siete días de la semana (incluyendo días festivos) durante ocho horas diarias. En promedio escribió diez libros por año. Pero, si no se preocupaba demasiado por la forma ¿cuál es entonces el mérito de sus obras? ¿qué han visto miles de lectores en todo el mundo? La respuesta es la misma para ambas preguntas: sus ideas. Su obra está plagada de ellas. Ideas sobre el espacio, el cambio climático, el progreso tecnológico, el futuro... La lista sería prácticamente interminable. Su abanico temático era tan amplio que sólo Hugo Gernsback y Arthur C. Clarke se le comparan en este sentido. MI AMIGO ROBOT. Pero de las miles de ideas que Asimov —que ante todo era científico y divulgador— desarrolló durante su carrera, una logró cautivar a los lectores y al ámbito científico por igual: los robots.
Es cierto que el tema ya había sido abordado en algunas novelas y películas, sin embargo, siempre de una forma bastante predecible: como máquinas malignas que buscaban esclavizar a los pobres e indefensos humanos. Fue Asimov uno de los autores que propuso un cambio al respecto. Con la formación científica que tenía, era lógico que viera en los robots aliados, más que enemigos. Así lo pone de manifiesto en su ensayo Los sueños de la ciencia ficción en donde coloca a los robots como el quinto sueño de una lista de 28. Su opinión al respecto era que los robots, además de realizar las tareas pesadas y peligrosas, con el tiempo serían más inteligentes y tendrían una apariencia más humana, lo que les permitiría ser, además de sirvientes, amigos. “A lo largo de la historia” —apunta Asimov— “los seres humanos han usado a los animales y a otros seres humanos para realizar las tareas físicas más pesadas. Ahora las máquinas han remplazado al músculo en muchos casos, pero ¿por qué no desarrollar máquinas que imiten la versatilidad de los humanos y también su apariencia? “Los robots pueden ser los nuevos sirvientes. De tener forma humana, podrían hacer uso de toda la gama de herramientas tecnológicas concebidas para los seres humanos, y si fueran suficientemente inteligentes podrían ser incluso amigos”. En una serie de cuentos que Asimov publicó en 1939, así como en su emblemática novela Yo, robot —en la que publicó sus Leyes de la Robótica— queda claro su convicción de que los robots y los humanos pueden llegar a formar una verdadera alianza. Es verdad. El manejo que los hombres hagan de los avances científicos y tecnológicos es otro asunto. Ahora, a 15 años de la muerte de Asimov (6 de abril de 1992 a causa de sida), sus ideas son ya una realidad. Muestra de ello es ASIMO, robot creado en 1986 por la empresa Honda como un homenaje al prolífico escritor. (Lo sabía, era obvio)
En aquel año, se trataba de poco menos que un prodigio que podía caminar sobre sus dos piernas, aunque no lograba mantenerse en pie durante mucho tiempo. Las nuevas versiones muestran a un ASIMO más ágil que puede subir escaleras y hasta jugar futbol. Todavía no es capaz de llevar una conversación de manera fluida, no obstante no tardará mucho tiempo para que esto suceda. De eso no hay duda. También son una realidad los robots que además de haber sido creados para limpiar y barrer, sirven de compañía para los ancianos. Asimov tenía razón. Nuestros amigos metálicos vienen en camino; se oyen sus pisadas metálicas. Están a la vuelta de la esquina... Las Tres Leyes de la Robótica En 1950, en plena Guerra Fría, Isaac Asimov publicó su novela Yo, robot que le valió al autor una popularidad inmediata. En esa obra integró las ahora famosas Tres Leyes de la Robótica que condicionan la relación que estos seres llevarán con los humanos. Dicen así: 1) Un robot no puede dañar a un ser humano ni, por inacción, permitir que peligre su vida. 2) Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos, excepto cuando estas órdenes entren en conflicto con la Primera Ley. 3) Un robot debe salvaguardar su propia existencia, siempre y cuando esto no implique entrar en conflicto con la Primera y Segunda Ley. Asimov explicaba que las Tres Leyes fueron creadas por John W. Campbell en una conversación que mantuvieron ambos el 23 de diciembre de 1940. A su vez, Campbell señalaba que él las extrajo de algunos relatos de Asimov y de varias conversiones que mantuvieron juntos, que lo único que había hecho era redactarlas, dándole todo el mérito a Asimov. La leyes fueron bien recibidas por los lectores de ciencia ficción que se convirtieron en un referente obligado para los demás escritores del género. Incluso para algunos países como Corea del Sur que adoptará el primer código ético para robots del mundo y así evitar abusos por parte de los humanos. La crónica de hoy. http://www.cronica.com.mx/nota.php?id_nota=294514
Y otra cosa muy cierta es que a 15 años de su desaparición, sigue teniendo asiduos lectores al rededor del mundo y gente que está dispuesta a continuar pregonando su magnífica obra.
Saludos!!!
![]() (1920-1992)
*No importa donde te encuentres, aquí no se te olvida*
Si sobrevive, la humanidad logrará su apogeo en 1.000 añosMe acabo de encontrar un artículo que sinceramente se me hizo muy interesante, pero más me parece un cuento de ciencia ficción de mi querido Asimov (de hecho algunas cosas ya las he leído en alguno de sus libros y también en Un Mundo Feliz de Aldous Huxley) y es que dice unas cosas que de momento se queda uno con cara de WOW! pero ya después que lo meditas y recapacitas dices no mam...s!!! jajajaja
He aquí el dichoso artículo:
Las personas vivirán hasta los 120 años, serán más fuertes, más saludables y más fértiles. Serán una raza mejorada por ingeniería genética con facultades prodigiosas.
Según Oliver Curry, teórico de la evolución del London School of Economics, en el Reino Unido, la Humanidad llegará a su apogeo en el año 3.000, para después comenzar a declinar debido a la dependencia tecnológica.
Dentro de mil siglos, la raza humana podría dividirse en dos subespecies: una élite genética, formada por gente alta, delgada, sana, atractiva, inteligente y creativa, y una clase baja poco inteligente y poco agraciada físicamente. Pero en el porvenir más cercano, es decir, dentro de 1.000 años, los humanos medirán más de dos metros de alto y vivirán hasta los 120 años, mientras que su apariencia física, marcada por la salud, la juventud y la fertilidad, mejorará: los hombres tendrán aspecto atlético y mandíbulas más cuadradas, mientras que las mujeres tendrán una piel más clara, suave y sin pelo, grandes ojos claros, cabello brillante y facciones más simétricas. No todas son buenas noticias. Para Curry, dentro de 10.000 años, los humanos pagarán por depender de la tecnología: podrían perder aptitudes sociales como comunicarse e interactuar, y emociones como el amor, la simpatía o el respeto, y además sufrirían más problemas de salud debido a la dependencia en la medicina y se debilitarán sus defensas inmunológicas. Según otros expertos, factores sociales adicionales incidirán en la modificación de los humanos. Una de las principales tendencias es la globalización, que conlleva la progresiva homogeneización mundial y la paulatina desaparición de las pequeñas comunidades que van siendo absorbidas por las grandes corrientes migratorias. Ward augura la aparición de seres unihumanos, una futura especie cuya diversidad genética habrá sido completamente homogeneizada. Para Stuart Pimm, experto en biodiversidad de la Universidad de Duke, en E.U., "a las epidemias masivas del futuro sobrevivirá un nuevo tipo más resistente de humanos, encargados de preservar la especie y dotados de genes que garanticen longevidad e inmunidad ante varias enfermedades, junto a rasgos físicos más fuertes".
Otras proyecciones del Ser Humano
Expertos pronostican el surgimiento de una especie compuesta por seres mejorados artificialmente y provistos de un nuevo material genético, que los hará más resistentes y longevos que los seres naturales. Un grupo serían los organismos cibernéticos o 'cyborgs': personas provistas de implantes de chips, elementos robotizados y otros dispositivos tecnológicos o informáticos, destinados a agudizar sus sentidos, su fuerza muscular o rendimiento mental. Algunos especialistas también vaticinan la aparición de una casta de seres modificados genética y tecnológicamente para soportar las duras condiciones de la conquista espacial, como la ingravidez del vacío o el medio ambiente de los nuevos planetas que puedan servir de hogar para la humanidad. Su piel podría hacer frente a grandes cambios de temperatura y sus organismos, resistir nuevos virus. 'Cuando el destino nos alcance' o 'La naranja mecánica' hasta las más recientes 'V de Vendetta' o 'Farenheit 451', existe un amplio abanico de películas de ciencia ficción ambientadas en un extraño futuro humano. La mayoría coinciden en retratar a una humanidad en decadencia, en la que las relaciones entre personas se han deteriorado dramáticamente y conviven seres de carne y hueso con otros en los que se combinan tejidos orgánicos con mecanismos artificiales: androides, robots humanizados, personas concebidas por ingeniería genética. En ese supuesto porvenir tétrico y apocalíptico proliferan la violencia, el caos y la degradación ambiental, y se multiplican los gobiernos absolutistas, los problemas de superpoblación y los actos de terrorismo. Pero ¿realmente le aguarda a la raza humana un futuro tan terrible, con el conocido lema de la generación punk británica: "No futuro"? Los vaticinios basados en la ciencia "pura y dura" parecen ir por otros derroteros diferentes a los de la ciencia ficción occidental, aunque algunas predicciones tampoco auguran nada bueno... DANIEL GALILEA eltiempo.com http://www.eltiempo.com/ciencia/noticias/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR-3514446.html Al menos dejaron en claro una cosa desde el principio "SI SOBREVIVE". Saludos!!! GraduaciónPues bueno, me llegó la hora, jajaja, la hora de ese momento tan esperado y al mismo tiempo ni tanto, La Graduación de la Uni, chispas, qué nerviosa estaba ese día, al final del protocolo ya ni sabia en donde meterme jeje, con tanta gente hablándote y felicitándote, en fin, que yo con mi emoción y los nervios dejé plantado a Victor con Moni para ltomarles una foto
Ay no, si eso fue nada más para el protocolo de graduación no me quiero ni imaginar cómo voy a estar para ahora sí el gran día del examen profesional, creo que voy a quedar en shock, no que cosas digo, mejor no, que si quedo en shock y no me sale ni una palabara no me dan mi titulo jejeje.
Como sea, ya se ha cumplido con una meta y ahora hay que seguir haciendo camino, como dice la canción "caminante no hay camino, se hace camino al andar" (como me gusta).
Bueno voy a dejar algunas fotillos en el album.
Saludos |
|
|